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Pequeños retales de literatura

jueves, noviembre 23, 2006

Tocado y hundido!

Uno puede morir de mil y una maneras, pero hay algunas que sólo oirlas me producen un cierto estremecimiento. Tal como decía hace unos dias, contaré que es lo que puede pasar cuando se hunde el barco. Recuerdo el Relato de un naúfrago de Gabriel García Márquez que publicó por entregas en un periódico narrando las dos semanas que pasó un marinero a la deriva en una balsa. Debo tenerlo en algún rincón de mi biblioteca.
A veces hablo con Nuria sobre su miedo a volar en aviones, y si a mi me parece incomprensible esa fobia. Pero luego la pelota se vuelve en mi contra cuando le confieso mi temor a que un accidente aéreo hiciera que mi avión cayera en medio del océano (casi prefiero que explote en un millón de pedacitos y mis cenizas caigan al mar).
¿Por qué? Contaré unos hechos que en cierta manera han quedado apartados por la historia al simple terreno de las anécdotas.
El 30 de Junio de 1944 el barco USS Indianapolis navegaba por el Mar de Filipinas, en una misión casi secreta, pues acababa de dejar un cargamento que entre otras maravillas llevaba uranio enriquecido, que serviría para la fabricación de las futuras bombas atómicas. Un submarino de la Armada Imperial Japonesa interceptó su trayectoria disparándole dos torpedos.
El barco se hundió en medio del mar, de los 1196 marineros del Indianapolis unos 900 cayeron al mar y unos 300 se hundieron con el barco. El relato de que a mí me parece diabólico comienza entonces, cuando los marineros no fueron rápidamente rescatados por el carácter secreto de su misión, que impidió que los mandos supieran del hundimiento.
Los marineros pasaron tres dias en el mar sin agua que beber, y desde los primeros dias tuvieron unos terribles visitantes. Tiburones tigres rodearon a los supervivientes a todas horas, y haciendo círculos entorno a ellos fueron atacando a los cansados naúfragos, cuya única forma de defensa era intentar permanecer unidos y chapotear sobre el agua para intentar asustar a los tiburones (si no voy errado creo que precisamente el movimiento es lo que atrae a los tiburones).
Al tercer día un avión de reconocimiento descubrió por pura casualidad a los naúfragos. Rapidamente el USS Doyle se dirigió hacia la zona para salvar a los supervivientes. El dramatismo se acentúa cuando se descubre que de los novecientos que habían caido al agua sólo unos trescientos pudieron ser rescatados. Tal vez para la historia de la Segunda Guerra Mundial sólo una cuestión de cifras, pero me resulta difícil imaginar el pavor de esos marineros viéndose diezmados.
En la película de Tiburón el capitán del barco que al final sobrevive, lleva un tatuaje que en un momento de la película muestra a sus compañeros, y que indica que perteneció a la tripulación del Indianapolis.
Por estas cosas cuando se plantea la posibilidad de la extinción de ciertas especies animales, no soy de los que hacen una defensa acérrima sobre la defensa. Qué narices!! Creo que echaría de menos tanto a los tiburones como echo de menos a los dinosaurios.


Links relacionados
http://www.ussindianapolis.org/
http://www.history.navy.mil/faqs/faq30-1.htm

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6 Comments:

Blogger Iñaki said...

Un par de puntualizaciones al post. En primer lugar, el capitán Quint de Tiburón es, lógicamente, no podía ser de otra forma, devorado por el Tiburón. Rollo Achab.

En segundo lugar, lo que comenta de los tiburones, estándose quieto les morderían igual, porque interpretarían que es comida a la deriva. Y los tiburones son unos animales que tienen su sitio en la pirámide trófica. Somos nosotros los que sobramos. Así que un respeto.

Y por último, un link con un cuasi-festín de un par de escualos con un lampiño surfer:

http://www.youtube.com/watch?v=9lgfRQi8Pls

PD: Gran libro el de Relatos de un náufrago, je je.

3:56 p. m.  
Blogger Vigo said...

Gracias por los comentarios, pero mira esto que he copiado de este blog sobre tiburones (http://thesharky.blogspot.com/)

"Cuando tengan un tiburón delante nunca deben nadar, lo que se debe de hacer es quedarse quieto y intentar no mirarles directamente a la cara, por que se lo podrían tomar como una invasión a su terreno y podrían atacarnos. Lo mejor es no moverse y esperar hasta que el tiburón se valla. Con el único que no se debe quedarse en el agua es con el tiburón tigre(tiburón basura) ya que come cualquier cosa, y no se lo piensa dos veces antes de matar a algo que flota en el agua."

Respecto a lo de pirámide trófica es una cuestión de éticas personales (la mía me dice que el hombre es el centro de la naturaleza, aunque no descarto en absoluto que yo esté equivocado).

El video desde luego es impactante, ya que el ataque viene por parte de dos tiburones (debe ser que la familia que come unida, permanece unida).

7:32 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Eticas personales?. En este planeta todos los animales son 100% necesarios para mantener el equilibrio natural, Otra cosa muy diferente es que seas un nazi y quieras ver desaparecer todo lo que no te gusta o te acojona.

Gracias a que el ser humano actúa como si fuera el centro de la naturaleza, estamos ya empezando a ver los efectos del cambio climático. Pero a lo mejor la culpa la tienen los tiburones...!!! no?

Eticas personales...me parto la caja!!!

8:57 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Pues yo digo, que todos esos hombres en el mar, no son más que eso, comida de tiburones... Es nuestra especie la que, exenta de humanidad, se autodestruye, matándonos unos a otros. Creeme, los tiburones son los que menos culpa tienen. Sólo tenían hambre. Juanlu.

3:00 a. m.  
Blogger Diego said...

No fueron tiburones tigre. Fueron tiburones azules (en España conocidos como Tintoreras). Se trata de peces migratorios que normalmente se encuentran en alta mar y en medianos o grandes grupos. Son los mismos tiburones que aparecen en otra pelicula que imagino te causará bastante desasosiego. "Open Water" (primera parte). El tiburon tigre suele encontrarse en aguas menos profundas.

1:17 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo irónico de tu reflexión es que los tiburones no hundieron el barco en primer lugar y aun así te parece mas diabólico unos tiburones buscando comida que seres humanos matándose entre sí.

5:54 a. m.  

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