La Librería

Pequeños retales de literatura

sábado, febrero 10, 2007

My love is a fever

Antes de que sigan pasando los días, quería dejar mi pesar por la muerte de Erika Ortiz (hermana menor de la Princesa de Asturias). No soy especialmente monárquico, pero me duele especialmente porque esa chica sólo tenía 31 años y por la pobre niña de seis años que se queda sin madre. Posiblemente se suicidó, lo cual hace esa muerte un poco más triste. Me jode porque he visto a esa mujer en muchas fotos sonreír, y por deprimida que estuviera, tengo la sensación que esa chica podía haber sido feliz. Estos días hablan de cómo era ella, y con esos retales yo conformo su perfil, sus problemas, sus obsesiones y sus miedos. Proceso datos, intentando encontrar respuestas. Pero también digo que a veces es difícil ayudar a personas problemáticas, yo en más de una ocasión me he tenido que apartar, porque seguir intentando ayudar significaba hundirme yo completamente.
Recuerdo una noche especial con una chica especial que se llamaba Isabel. Era una chica muy lista. Y recuerdo que cenando con ella me preguntó si yo había hecho daño a alguna mujer. ¿Jodidamente lista, verdad? Sólo supe decirle, que cada uno en esta vida debía cargar con sus propias cruces, y yo evidentemente ya tenía a mis espaldas las mías.
Mis condolencias a la familia Ortiz.

La foto es de Redrick DeLeon

Este poema me gustaría dejarlo en memoria de Erica Ortiz Rocasolano

Sonnet 147 -My love is a fever, longing still-
William Shakespeare


My love is as a fever, longing still
For that which longer nurseth the disease,
Feeding on that which doth preserve the ill,
The uncertain sickly appetite to please.
My reason, the physician to my love,
Angry that his prescriptions are not kept,
Hath left me, and I desperate now approve
Desire is death, which physic did except.
Past cure I am, now reason is past care,
And frantic-mad with evermore unrest;
My thoughts and my discourse as madmen's are,
At random from the truth vainly express'd;
For I have sworn thee fair and thought thee bright,
Who art as black as hell, as dark as night.


Estos versos tendrían mucho más sentido recitados por los labios de Elena Anaya mientras toca el arpa. Ese era el propósito, pero como aún no domino lo de las capturas no he podido capturar el fragmento por algún de los millones de errores posibles. Así que para ver la escena tendrán que ver la película de Miguel y William en su versión cinemascope o en su defecto la versión pirateada. Sólo he visto el fragmento en que ella canta, así que ni recomiendo ni dejo de recomendar.

Mi amor es una fiebre que incesante...

Mi amor es una fiebre que incesante
ansía lo que su virus alimenta,
porque en mi mal mi gusto se apacienta
y es por sí enfermo el apetito amante.

Ya, viendo mi doctor (la vigilante
razón) que no haga dél caso ni cuenta,
me abandonó, y el ánima sedienta
corre a su abismo, aunque lo ve adelante.

Salvación para mí, ni la hay ni la quiero:
todo yo soy locura, inquietud, ira;
loco en cuanto imagino y vocifero,

y víctima infeliz de una mentira
te juré honrada y franca; y mi amor tierno
¿qué halló en ti? Noche oscura, negro infierno.

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4 Comments:

Blogger Matías a ratos said...

Excelente traducción la del soneto de Shakespeare. Te regalo una cita que aparece en A vuestro gusto

"añadir la honradez a la belleza, es como endulzar el azúcar añadiéndole miel"

saludos, te agregué a mis favoritos!

10:32 p. m.  
Blogger El Castor said...

Es muy triste que tomara esa determinación. Creo que es correcto preguntarse por las causas, más cuando aparentemente mucho le era favorable. Digo bien aparentemente, es que la vida de los demás nos parece fácil porque no la vivimos. Interesante blog. Un saludo.

8:23 p. m.  
Blogger Olie said...

Penosa noticia, que también conmovió este lado del mundo.
Tenemos el alma enferma. Debemos esmerarnos para volver a comunicarnos y a amar. La soledad es para algunas personas una mala consejera.

Mis condolencias a España:

olie
(Chile)

8:29 p. m.  
Blogger Vigo said...

Gracias Matías, pero no te pienses que la traducción es mía, no puedo dar el autor, pero la encontré por internet. Yo sería incapaz de rimar mis palabras.

Castor, pienso lo mismo, el otro día estuve dándole vueltas con una amiga al asunto monetario. Yo decía que Erika con la ayuda de la familia real podía haber hecho casi lo que quisiera, incluso irse a vivir a otro país. La chica con la que estaba me decía, que eso puede ser muy poco si lo que te pasa es sencillamente que no estás a gusto contigo mismo. Creo que tenéis razón.

Gracias Olie, muy triste también lo del incendio en el barrio histórico de Valparaiso.

5:15 a. m.  

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