La Librería

Pequeños retales de literatura

domingo, mayo 27, 2007

Manzano i L'hora del lector


El viernes vi el nuevo programa sobre libros del draculiano Emilio Manzano. Alejado ya de la Llull parece que ha retornando al espíritu original de Saló de Lectura. Debe ser marca de la casa tener los libros esparcidos por el suelo y no en las estanterías como la gente de bien. El nuevo programa se llama L’hora del lector y se emite en canal 33. Siempre se dijo que Saló de Lectura acertó al darle tanta importancia al lector, y Manzano debe creer que ya ha encontrado la fórmula.
Mi sorpresa al ver a Johnny “El guapo” con su media sonrisa, mirando con una pose inquisidora a Victor Amela, como debatiéndose hacia donde decantar sus pistolas. En realidad estaba viendo a la bella Hale Berry contoneando caderas al ritmo de Catwoman pero haciendo zapping me encontré atrapado a la pipa embolsada de Cortázar, que sin duda, fue mangada en acto delictivo de la casa de Paris en la que guarda recuerdos Aurora Bernárdez. ¡me imagino tal Magritte que eso más que una pipa debe ser un objeto totémico para Johnny!
Amela habló del Gargantúa y Pantagruel de Rabelais mientras Johnny escogió unos de esos libros que sirven de guías para escritores, y que en este caso servían como Aleph para la obra de Borges y Cortázar. Olvidé la palabra mágica de esos habitantes de las nubes con la que Johnny empalmó ambos temas -valga la polisemia sexual-, tal vez dijo: ¿neobiritas? o quizás ¿nemotitas? ¿Menoditas? San Google me niega las respuestas, así que tendré que caer derrotado y preguntárselo directamente a Johnny.
Sorpresa después ver a Punset haciendo de Tornasol y más aún al ver al ínclito doctor Tornasol haciendo de travesti, pero aún así, sin haber perdido nada de su garbo habitual. Me alegra ver a Punset hablando de Margulis en un programa de llibres. Es un nuevo acierto de Manzano al abrir el abanico del programa a la ciencia (esperemos que no sea flor de un día). Estuvo muy divertida la anécdotas del científico llamando a su amigo neurólogo después de ver rechazado su manuscrito debido a la complejidad de sus planteamientos, y preguntándole -por casi demanda del editor- si conocía gente normal para que echaran un vistazo a su manuscrito.
En los créditos del final, también vislumbre la fuerza del lado oscuro; esperemos que los fans de Andújar -que los tiene- no queden reducidos a verle entre bambalinas.
El programa fue dedicado al profesor Lluís Izquierdo, pero poco más puedo decir puesto hace semanas que carezco de noticias directas de Patos y Patosos, aunque estas letras van directas al buzón de Johnny y a pegarnos a unas risas.

Ah! Creo que antes ví también a lolita -¡como no verla!-, pero no estuve demasiado atento y volví a hacer zapping.

Por otras razones también he vuelto a Cortázar, pero el texto no por mí, sino por otro que también...

Instrucciones para llorar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

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4 Comments:

Blogger sfer said...

Mientras lo veía, me preguntaba si el señor de la pipa no sería el amigo del que nos hablabas el otro día en el Viena... Y va a resultar que sí :-)

11:43 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Nefelibata.

el j.

12:42 p. m.  
Blogger princess olie said...

¡Grande, Cortázar!

Me encanta como desde los 15 años, Vigo.

Sus instrucciones - para llorar, subir escaleras, etc. - son obras maestras de su imaginación.

En esta chilena, tienes a una admiradora de las letras argentinas: Borges, Cortázar...

Abrazos,

olie

3:14 p. m.  
Blogger Vigo said...

Sí sfer, el señor de la pipa era Johnny, es más, si miras debajo tuyo encontrarás su rastro.
Johnny sin duda es uno de los mayores expertos cortazarianos, sino el mayor.

Gracias Johnny, busqué más información sobre esos caminantes de las nubes pero más o menos encontré el mismo rastro que tú. Acabé en el nephelibates de Rabelais y en algunos versos de Ruben Darío y poco más. Nos vemos en el Catalonia.

Sí princesa, Cortázar es grosso y Borges no deja de ser Borges cuando no es el otro Borges. Pero desde el atril que forma mi blog me gusta rendirles pequeños homenajes a ambos con una cierta asiduidad.

4:08 a. m.  

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