La Librería

Pequeños retales de literatura

martes, noviembre 15, 2005

Formas de identificar un cadáver

Alguien entró en el blog buscando formas de identificar un cadáver. Compruebo que al poner la secuencia en Google aparezco en el noveno puesto, lo cual casi me convierte casi en un experto del mundo mundial (al menos en lo que se refiere al área latina). Dispuesto a ganar un par de puestos en el ranking, voy a postrarme ante Google, para demostrar mi grado de iniciado (recomiendo leer la Jaculatoria de Cristina a San Google).
Además la pregunta tiene su qué.
De entrada podría decir que existen varias posibilidades que a modo de algoritmo serían: comprobar su cartera a ver si tiene su DNI; comprobar si hay algún otro tipo de documento; comprobar algún número de teléfono en agenda o móvil; comprobar cualquier otro tipo de papel que pueda servir de pista; cotejar víctima con archivos de desapariciones. Si la víctima no es reconocible los métodos son más complicados, pero se haría mediante las huellas dactilares; mediante el estudio odontológico y comprobación con archivo de desapariciones. Si nada de esto es posible quedaría el recurso del análisis de ADN. ¡Y todo esto sin haber visto nunca ningún capítulo de CSI!
Ahora bien, si lo que se quiere es identificar si el cadáver está realmente muerto, la pregunta se vuelve aún más absurda. Yo diría que la primera manera sería si comprobar si al cadáver le falta la cabeza, pues en ese caso, creo que ya podemos darle por muerto. Ahora bien, en caso de que la víctima no esté desmembrada el asunto se complica. Recomendamos tomarle el pulso en carótida o muñeca. Si esto falla es cuando podemos empezar a elucubrar. Decía el padre Feijoo en una de sus cartas:

“Después de las comunes pruebas, para ver si estaba vivo, o no, fue juzgado muerto, y le enterraron, pasadas catorce horas no más, después de la invasión del accidente. Al día siguiente se notó, que la lápida que le cubría estaba levantada tres, o cuatro dedos sobre el nivel del pavimento. Esta novedad dio motivo para descubrir el cadáver, el cual en efecto se halló en distinta postura de aquélla con que le habían colocado en el sepulcro; esto es, ladeado un poco, y un hombro puesto en amago de forcejar contra el peso, que le oprimía”

Rápidamente encuentro el caso de Juan Bautista Della Porta que escribe sobre un sujeto que fue dado por muerto tras haber ingerido belladona, y que gracias a ello pudo evitar un castigo (recuérdese el caso de los amantes de Verona y sus funestas consecuencias). También descubro que antiguamente se utilizaba el método del golpe de agua, que consistía en verter agua desde una altura considerable contra el inmóvil sujeto, esperando algún tipo de movimiento. Otro método muy en boga hace unas décadas era acercar un espejo a la boca esperando a ver si se producía algún tipo de vaho.
Bah, ya me he cansado, otro día más.

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5 Comments:

Blogger Cristina said...

¡¡¡Lo indentifiqué!!!

(el cadáver, digo. Y es "exquisito". Un cadáver aquí, en tu librería sólo podía ser exquisito, jejejeje)

En cuanto a Della Porta, recomiendo sus dibujos de la Fisionomia o Fisonomía... pa morirse de risa...

4:19 p. m.  
Blogger Diego said...

creo q si no sabemos si esta del todo muerto lo mejor es darle fuerte contunciones ene l craneo, para que en caso de que si no esta vivo, no sufra si se despierta

2:00 p. m.  
Blogger Vigo said...

Cristina, siguiendo los halagos: "para mí es fácil identificar exquisitas plumas, y a tí como bien sabes, te tengo enfilada".

Diego, el chiste era algo así:
Suena el teléfono.
-¿Policía? ¡¡Creo que a mi padre le ha dado un ataque al corazón!!¡¡Creo que está muerto!! ¡¡ESTÁ MUERTO!!
- Lo primero, tranquilícese. ¿Mejor? Está bien... Lo primero, asegúrese de que está muerto.
Al otro lado de la línea suenan varios disparos.

2:43 a. m.  
Anonymous Habar said...

Se le debe exigir al cadáver que presente su correspondiente Certificado de Defunción. Esto resuelve ambas cuestiones a un tiempo, queda determinado por autoridad competente que está muerto y de quién se trata. Queda la posiblidad de que el muerto no colabore en el trámite, lo cual no debe alarmar en exceso: los cadáveres se tornan seres antisociales e irreverentes con frecuencia. No se presentan en el trabajo, dejan de pagar impuestos, etc...

11:17 a. m.  
Blogger Vigo said...

Mire Habar, que usted siempre ha tenido una claridad sorprendente para este tipo de razonamientos. Y no sólo aprendo de la evidencia, sino que además me hace reir con desparpajo.
Se le echa a faltar ¿vió? (Esta frase tiene su gracia, para mí tiene unos cuantos sentidos, claro que usted seguramente podría multiplicarlos con suma facilidad).

11:33 p. m.  

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