La Librería

Pequeños retales de literatura

lunes, febrero 05, 2007

Criaturas de la noche

He buscado en una carpeta antigua que hace como de baúl de los recuerdos. En esta guardo entre otras cosas bocetos creativos míos, cartas no enviadas, cartas sin destino, fragmentos transcritos de múltiples diálogos de películas, dibujos y muchas cosas más que no sabría explicar. Buscaba un texto determinado, pero claro para llegar a él he tenido que pasar por encima de centenares de retales de mi vida. Es curioso, porque la mayoría de esos papeles son indescifrables, ya que están escritos en condiciones inadecuadas (viajes de tren, intoxicaciones etílicas, insomnios, escritos en servilletas de restaurantes, y mil penurias más.). Eso sumado a la denuncia de mis profesores que siempre me acusaron de poca gracia estilística a la hora de dibujar palabras, hacen de esos textos una piedra de Roseta para el mundo en general. ¡Si hasta a mí me cuesta seguir el hilo de muchas de las composiciones! Hojas con escritos llenos de tachones, garabatos, dibujos, frases incomprensibles, etc. Incluso hay referencias a personas que de las que ya casi no conservo recuerdo. Esas cosas pueden llegar a ser muy sorprendentes; recuerdo otra vez que visité este baúl de hojas olvidadas y me encontré una carta de amor mía, y lo curioso es que no había ningún nombre al que agarrarse, por lo que fue imposible identificar a quién narices iría escrita.

Existen unas reglas de mi vida que he aprendido con los años:

1-Los escritos personales siempre se envían a alguien, porque suele ser triste volverlos a leer y así al menos tienen alguna utilidad.
2-Nunca se escriben diarios personales, porque en sí no tienen razón de ser.
3-La casa tampoco hace fotografías. Sólo quiero mis recuerdos y tal vez y como medida especial, alguna foto para no olvidar un rostro.
4-Nunca se juega al poker con una mujer que tenga nombre de ciudad.
(...)

Y ahora a lo que iba… la clave es Sleepwalker (Sonámbulos) una película basada en un guión del rey S.K. La película es más bien floja: pero este texto me encanta.

"Eran sonámbulos ocultos en disfraces humanos. Nutriéndose de la virtud; amando para nutrirse; nutriéndose para procrear. Y al final huían... Al final Rob y su madre siempre huían. Una noche los hombres vendrían en sus viejos coches, con luces y armas. Y para el chico y su madre sus maldiciones y sus gritos de rabia siempre sonaban igual, como la risa de crueles dioses. La época de felicidad –demasiado breve para ser algo más que una trampa- había terminado."

Sonámbulos: criaturas nómadas de forma cambiante de origen humano y felino. Vulnerable al arañazo mortal del gato. El sonámbulo se nutre de la fuerza vital de las hembras humanas vírgenes.
Probable fuente de la leyenda de los vampiros.

Etiquetas: ,

3 Comments:

Blogger Javier Luján said...

Es peligroso descender al fondo del baúl. Creo que tengo la gran suerte de haberme pasado la mayor parte de la vida perdiendo cosas.
Un saludo.

5:03 p. m.  
Blogger Vigo said...

Es peligroso y sobretodo triste por eso intento hacerlo muy de vez en cuando.
En efecto, el olvido está desprestigiado. Borges tiene un montón de reflexiones al respecto. Recordemos el infortunio de Funes.
Gracias por your comment

6:16 a. m.  
Blogger Olie said...

Creo que es bueno sacar a la luz los recuerdos.
Unos que parecían ser tan grandes, se minimizan bajo el sol. Y por asociación de ideas, se descubre que eran otros los más grandes.
Son cosas del ser humano.
Personalmente, estimo que hay que remover las cosas, las ideas y las emociones de vez en cuando. Es bueno airear los espacios cerrados y desempolvar las vivencias. Mal que mal, el pasado ya no es.

Abrazos y saludos:

olie

8 febrero 2007

10:25 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home

 
 

Licencia C 2004-2005 by Daniel Vigo

Email