La Librería

Pequeños retales de literatura

jueves, julio 05, 2012

Cómo no cometer una errata

Portada sin tilde Portada con tilde
Mirando la red me doy de bruces con una reseña que habla sobre el libro que aparece en la imagen, publicado hace un par de años. Me llama la atención al momento el detalle de la foto de la portada -que es la primera foto la que veo- en la que entiendo que falta la tilde. La errata llama mi atención por ser éste precisamente un libro que intenta corregir errores de escritura. Echo un vistazo por las imágenes de Google y encuentro una nueva versión de la portada, en la que parece que la editorial ya ha corregido el error (o igual no se decidían y decidieron hacer dos series dejándolas al libre albedrío del consumidor en el proceso de compra, total al final uno escribe como le sale de los c. ¿no?).

No es que yo sea ni mucho menos un defensor a ultranza de la ortografía, es más, mis erratas por aquí a veces son clamorosas, y muchas veces cuando me releo después de publicar un post, luego me toca retocarlo porque me da vergüenza ajena alguna falta o errata que se me ha pasado por alto en el ansia de publicar el post rápidamente (lo suelo escribir y postear a la primera, y si de entrada lo releo suele ser más por encima que otra cosa. Aunque luego ya una vez publicado el texto en blogger si que me da a veces por releerme fragmentariamente, y es ahí cuando me horrorizo por mis fallos textuales y vuelvo a entrar en blogger para corregirme). Y aparte de estos casos en los que me doy cuenta, están también por supuesto, mis faltas de ortografía que por ignorancia más que por otra cosa, me son inevitables. A veces por ejemplo, me meto en berenjenales de laísmos y leísmos en los que no hay manera de aclararme y salir indemne, o a veces hay tildes en palabras monosilábicas que no sé si colocar o no y en las que tengo fe ciega en el corrector de Word, que me señala con un subrayado rojo como acusándome de mi supina ignorancia.

Así que como ya digo la defensa de la correcta ortografía no está entre mis temas preferentes. Aunque sí que me parecería un tema de debate interesante, el que algunos periódicos o editoriales ante la crisis del papel hayan reducido gastos, y correctores de textos se hayan ido a la calle, sufriendo las publicaciones los efectos consecuentes.

En uno de los libros de Olmos de los que estaba hablando en los otros posts –el que aún me queda por reseñar- me encontré por ejemplo la siguiente palabra partida por el guión interlineal (man-ual) que me pareció bastante como si a una sílaba le hubieran arrancado un brazo y se lo hubieran implantado a la otra sin demasiado miramiento; acto con el cual o yo estoy muy equivocado en esto de la partición de sílabas, o el error es bastante evidente (como dijo Jesulín: en dos palabras Im-Presionante).

Alguien dijo una frase que decía algo así, un libro sin erratas no es un libro, con dos erratas es anecdótico, y con tres erratas comienza ya a ser preocupante (la frase no es literal, pero la he buscado rápidamente por Google y no la encuentro, y tampoco quiero perder el tiempo buscándola).

El asunto es que aunque la labor de un corrector de texto suele ser como la tarea de Sísifo -que cargaba una y otra vez una piedra, y la intentaba llevar a la cima de una montaña, pero ésta siempre acababa rodando ladera abajo antes de conseguirlo-, ya que por mucho que corrijas un libro, al final cuando se publica es casi imposible que no se cometa algún tipo de errata, pero esta justificación o disculpa no quita que algunos errores hagan daño a los ojos al verlos escritos en papel (los errores en los portales de noticias que hay por la red, son tan habituales y tan bestias que remarcarlos es aún peor tarea que la de Sísifo, sería más bien como intentar vaciar el mar con cubos de agua (pero lo de la red es semigratis, ¿no?) Y mira tú por dónde, que en Catalunya hay gente muy inteligente.

Este titular salió en la columna de entrevistas en la que Víctor Amela colabora con otros dos periodistas, y que sale cada día en la contraportada de La Vanguardia. Me hizo gracia y lo escaneé en su día pensando en postearlo, aunque luego no me quise meter en este jardín y dejé pasar la ocasión, pero hoy mira tú dónde que hoy sí me ha dado el puntazo (veleidades vitales que diría mi querida Carmen).
center
Al periodista Víctor Amela lo aprecio especialmente por un par de motivos: por colaborar en el Aruscity (programa que cuando lo veo, siempre me ha parecido de lo mejorcito de toda la parrilla televisiva). Y también porque siempre lleva calcetines a rayas, lo cual sé el motivo, pero se me hace pesado el explicarlo ahora ya que merecería una buena reflexión por mi parte). Lo que sí que puedo decir ahora, es que para mí estas entrevistas suelen ser de lo más interesante que hay en el periódico, por lo que esta corrección va más con cariño que otra cosa.

Y como el amigo Carles Alvarez también pertenece al club de los calcetines rayados, y en cierta ocasión nos trajo un divertido texto de Julio Cortázar a la vieja tertulia del Pato Loco sobre las erratas (un texto que acababa de encontrar en una olvidada cómoda en la casa de Aurora Bernárdez de París de la que luego salieron los llamados Papeles inesperados). Aquí dejo un pequeño fragmento de este texto, y el resto se puede leer a través del link.

Si las erratas eran palabras invadidas por las ratas, gruyeres deformes donde el roedor se pasea impune, sólo cabía el ataque como la mejor defensa, y eso antes que nada, en el manuscrito original ahí donde el enemigo encontraba sus primeras vitaminas, los aminoácidos, el magnesio y el feldespato necesarios para su metabolismo. Provisto de una alcuza de DDT, nuestro Lucas espolvoreó las páginas apenas sacadas de la Smith-Corona eléctrica, colocando montoncitos de polvo letal sobre cada metida de pata (de rata, ahora se descubría que el viejo lugar común era otra prueba de la presencia omnímoda del adversario).

Lucas, sus erratas (Julio Cortázar)

Ale, y dejen un comentario esta vez, o los gatitos de las portadas morirán irremediablemente. Bueh… o no lo dejen, que tampoco me voy a enfadar. Y ahora botón publicar y mañana me releeré (publish or perish xD).

Etiquetas: , ,

11 Comments:

Anonymous Palimp said...

¡Buf! Yo también cometo muchas faltas, aunque una cosa es no ser un talibán de la ortografía y otra recrearte en el error. Tengo una amiga que me manda unos correos que no hay por dónde cogerlos, hacen daño a los ojos.

Lo de la contra de la Vanguardia... las entrevistas pueden ser itneresantes, pero la fauna que aparece por allí es casi siempre magufa.

10:37 a. m.  
Blogger Mario Saab said...

¿Cómo puedo seguir tu blog? Me fascina.

12:00 a. m.  
Blogger Orion said...

Buenas noches.

Yo me compré ese manual de escritura creativa nada más salir al mercado. Mi ejemplar pertenece a la primera edición (abril de 2010) y aparece el “como” con la tilde. No es un libro sobre ortografía y sintaxis. Trata más bien sobre cuestiones de estilo, del tipo: Caracterización de personajes, punto de vista narrativo, estructura de la novela, cómo construir diálogos...
Los manuales de escritura se parecen bastante entre sí, y cuando lees muchos, sobre todo en un corto periodo de tiempo, pueden llegar a aburrir. Lo mismo sucede con los libros de autoayuda. Éste, sin embargo, pese a los lugares comunes que presenta, me pareció bastante original e incluso sorprendente en el modo en que expone y trata determinadas cuestiones. Lo que más me gustó es la cantidad de ejemplos (algunos de ellos extraídos de manuscritos reales, según los autores) que acompañan a los temas que se abordan en el libro. Pero vamos, en el fondo, es un manual de escritura más, y supongo que los habrá mejores por ahí, depende del gusto del consumidor, claro.
Yo también cometo errores de ortografía cuando escribo. Muchas veces dudo a la hora de puntuar un texto. Aunque hay normas, nadie puntúa de la misma forma. Hay quien usa muchas comas al escribir y quien todo lo contrario. Lo mismo sucede con otros signos, como el punto: donde unos ponen punto, otros ponen punto y coma o incluso coma. El tema del laísmo y del leísmo me inquietaba hace tiempo. Cada vez me preocupa menos. Ante la duda, meto el “le”, pues el leísmo se acepta, pero el laísmo no. Si prestas atención al leer, te das cuenta rápido de los escritores que son leístas y usan el “le” “a puntapala”, como decimos en mi tierra.
No sólo aparecen erratas en la prensa escrita. Hace un tiempo, en Canal Sur, una corresponsal, micrófono en mano, dijo: “Mirad, ahí está Lina Morgan. Voy a felicitarla por el premio que acaba de recibir y a darla un beso".
Hace poco saqué de la biblioteca “La nueva taxidermia” de Mercedes Cebrián (muy recomendable). En el libro había muchísimas erratas de tildes, sobre todo con “sólo”. Y lo más gracioso es que alguien se había entretenido en poner la tilde en todos los “sólo”, con un bolígrafo rojo (ni un “solo” de la novela llevaba tilde)
Te cuento una anécdota divertida que me pasó, en relación con la ortografía. Hace muchos años, en una oficina donde yo trabajaba, nuestro jefe escribió una carta (algo inusual en él, pues siempre las encargaba a sus empleados) y le pidió a una compañera de trabajo que le echara un vistazo antes de enviarla por Email. La chica no paraba de reírse. Ven, ven Juan Carlos, me dijo, mira lo que ha escrito éste. Aquello no tenía sentido. Por más que lo leía no era capaz de descifrar el mensaje. Parecía un jeroglífico.
Lo de cocinar con agua de mar se ha hecho siempre. Otra cosa es envasar y comercializar el agua de mar: eso sí es tener arte (catalanes tenían que ser). Antiguamente, en los chiringuitos de playa de las ciudades costeras, era habitual preparar ciertos platos: Mariscos, pescados, paellas… con agua de mar. Esa práctica culinaria ha dejado de realizarse por motivos de salubridad (por la cantidad de mierda que hay en el mar, hablando claro)

¡Saludos!

12:54 a. m.  
Blogger Vigo said...

Juan Pablo tienes mucha razón en lo del perfil de las entrevistas, a veces los entrevistados son personas que han destacado en sus campos profesionales, pero otras veces son personas que han conseguido una cierta fama por alguna teoría extraña alejada de las ciencias. Las preguntas y respuestas siempre me parecen muy interesantes, pero lo malo es que a veces no se tiene el sentido crítico que quizás la entrevista también necesitaria (nosotros vemos bastante claro que puede ser científico y que puede ser pura palabrería).

Hace no demasiado vi a Víctor Amela en Arucity apoyarse en una de las entrevistas que había hecho a alguien que era del terreno de las pseudociencias (no consigo recordar a quién) y Amela lo defendió como si fuera cierto lo que ese personaje había dicho. Me dio rabia que no se alzara ninguna voz que le dijera que todo lo que ese personaje defendía no tenía ninguna base científica, y al aceptar sus extrañas teorías le daban pábulo.

Ya te digo por un lado me gusta el tono distendido y la diversidad de personajes, pero me molesta que no les pregunten por ejemplo: ¿Y esa teoría está aceptada por los cientificos?

Ahora estoy oyendo la radio (Hablar por hablar) y acaba de llamar una oyente para decir que pagó a una persona para que le limpiara las malas energías de su casa y que está muy contenta por el resultado y la locutora del programa le ha dado también bola en el asunto. Al final molesta, no solo que nadie la contradiga, sino que el programa en cierta manera ha hecho de plataforma para que otras personas también se crean que eso puede llegar a funcionar.

Es por estas cosas que aunque me gusta mucho la literatura, estoy contento de haber estudiado ciencias.

3:09 a. m.  
Blogger Vigo said...

Mario, de entrada te agradezco mucho tus palabras, porque alguien que no me conoce me diga que este blog le fascina, es una subidón de ego.

A veces dudo de si lo que escribo le interesa a las personas o a mí y tres "gatos" más. Aunque como nunca me he obsesionado por los comentarios o las visitas, siempre he ido tirando adelante con el blog.

Respecto a lo de seguirlo, me imagino que debe haber alguna manera con métodos arcaicos de hacerlo. El problema es que tenía el Google Connect Friend y funcinaba y tenía unos cuantos seguidores, pero de un día para otro sin saber por qué le dió a blogger por quejarse y a dar error en el gadget.

Hasta hace unos días lo había ido dejando pasar, pero precisamente hace muy poco que lo estoy intentando arreglar (he preguntado por los foros de blogger y me han dado algunos consejos para intentarlo reconfigurar pero a mí estas cosas me agobian, y me lo tomo con un poquito de calma el toquetear sobre la plantilla, porque me divierte mucho más escribir los post que no investigar las bambalinas de blogger.

De todas maneras espero en breve solucionarlo. Ya sé que soy un poco atávico en estos asuntos de las redes, pero tendrías que ver el móvil que aún uso y del que me cuesta desprenderme, que es un modelo antediluviano que prácticamente solo vale para llamar y recibir llamadas (y encima no lo hace demasiado bien).

Es que más que geek yo soy dummie en estos lares. Bueh, si no puedes seguirme, al menos visítame aunque sea de uvas a veras, ja, ja,

Pero te agradezco muchísimo tu comentario. Y a ver si un día de estos soluciono este asunto.

3:24 a. m.  
Blogger Vigo said...

Hola Orion, con tu comentario creo que has salvado una camada de gatos.

No soy demasiado amigo de este tipo de libros, porque los que he visto me ha parecido que incidían en cosas que a mí me parecían bastante evidentes, me imagino que por el deseo de organizar ampliamente el tema (me refiero que la mayoría de los capítulos me suelen parecer intrascendentes, menos unos pocos que son los que de verdad tienen un pooc más de miga). Aunque por supuesto siempre hay libros buenos y malos, como también más útiles y menos útiles.

Soy de los que opina que para mejorar la escritura, uno lo que debe hacer es leer mucho y probar a escribir mucho. En teoría diría leer a autores buenos, pero es curioso porque a veces también he oido la tesis que algunos escritores aprendieron más de los libros malos (sabiendo así lo que uno no debía hacer).

No sé si habrás leído a Stephen King, yo pasé una parte de mi adolescencia leyendo sus libros, y sigo considerándole como un grandísimo escritor que con el tiempo irá ganando aún más reconocimiento. De él leí un libro que se titula "Mientras escribo" y la verdad es que me pareció muy interesante, y que daba consejos muy útiles para los que quieres escribir. Prefiero este tipo de libros de escritores consagrados que dan algunos de sus consejos y trucos después de haber demostrado que esos consejos tienen detrás a un público que disfruta con la obra del autor.

Respecto a la puntuación, yo siempre he considerado que soy bastante nulo puntuando, aunque creo que con los años un poquito si que he mejorado.

Me imagino por eso que la escritura es como la pintura, me refiero que cualquier pintor debe conocer un poco los métodos clásicos (cuando son jóvenes los pintores suelen ir a los museos para copiar los cuadros de los pintores consagrados) para luego ya hacer su propio estilo.

Quiero decir que una vez que dominas mas o menos los temas ortográficos, puntuación, riqueza léxica, etc... luego si te apetece puedes escribir un libro en el que haya por ejemplo una total ausencia de puntuación.

Los escritores que más causan mi admiración son los que en sus libros cambián de estilo y de temática, porque así veo que de entrada tienen muchos más recursos que otros.

Los errores de los locutores se pueden encontrar por la red en algunas páginas donde programas determinados de radio, dedican una parte de su espacio a cazar este tipo de gazapos. Escuchar esos errores a veces es tan gracioso como adictivo (me imagino que si tiras del hilo Gazapos+Programas de radio encontrarías este tipo de archivos descargables).

En lo de escribir, es curioso como que personas que más o menos hablan fluidamente, luego cuando escriben lo hacen de una manera casi infantil, a mí este hecho siempre me ha fascinado, porque es como si la lengua y las manos les fuesen a velocidades distintas. Y lo de las faltas ortográficas, pues me imagino que cada uno tenemos nuestra propia sensibilidad. Lo que más me ha sorprendido en este asunto son algunos foros donde hay algunas contribuciones donde el que escribe parece un enemigo acérrimo de la ortografía, quiero decir que donde hay por ejemplo una "v" el tío pone una "b" y donde va una "b" el tío pone una "v" y así ad infinitum con muchas otras letras. Me imagino que la persona lo hace así voluntariamente porque es imposible que por casualidad no aciertes de vez en cuando a colocar de vez en cuando alguna que ortográficamente corresponda.

(Continúa)

4:06 a. m.  
Blogger Vigo said...

Lo de la comercialización del agua de mar me parece un tema fascinante, por el hecho que a nadie se le había ocurrido antes y le veo mil y una aplicaciones. Aparte de lo que tu dices de cocinar me imagino que por ejemplo a una persona el médico le recomienda que tome baños en el mar (por la multitud de propiedades que tiene este agua sobre la salud y en especial la piel), habrá mucha gente que no podrá ir a la playa, pero que sin embargo si que esté dispuesta a comprar litros y litros de agua de mar.

En esta época de crisis, me parece que los que han montado este negocio han tenido una idea brillante, que hasta ahora nadie teniéndolo tan fácil los recursos, se le había ocurrido -o había tenido las narices de embarcarse en este proyecto-. Por eso considero que los catalanes que han montado esta empresa son unos auténticos cracks, y auguro que en unos años su negocio va a estar en una total expansión. Si todos tuviéramos tan buenas ideas, en un par de años España habría salido de la crisis, y seríamos uno de los países punteros del mundo.

Muchísimas gracias Orion por tu comentario, y que sepas que por tus comments de estos últimos días te debo una entrada que irá de Zombies ;) Y que estaré encantado de escribirla.

Un saludo.
V.

4:06 a. m.  
Blogger C. Martín said...

Pues yo aprovecho para criticarte y decirte que el programa se llama Arucitys, no Aruscity :-P. De todas maneras es disculpable porque el propio Arús ya dice que está acostumbrado a oírlo de todas las maneras posibles.
A mí Víctor Amela es un tipo que me cae bien, quizá sí que tiene este punto espiritual que a veces le juega malas pasadas; también es cierto que, como él mismo cuenta, se le apareció un ángel así que me supongo que da el margen de la duda.
Los tipos estos del agua salieron también con Cuní y lo que me llamó más la atención es que montar la empresa les ha costado dos años de trámites y una inversión de 300.000€ Y eso que la materia prima les sale gratis O_o
Ah, respecto del gadget de seguidores yo no lo tengo puesto y aún así me salen seguidores en la página de blogger. Así que supongo que se puede hacer incluso sin él si tienes cuenta de blogger. En cualquier caso siempre se puede seguir por google reader que me parece comodísimo.
Me has recordado a mi tío Florentín que decía que dejar un crucigrama sin poner una letra ya era perfecto para un humano porque la perfección absoluta, terminarlo totalmente, sólo era patrimonio de Dios. Mi tío era dominico, claro, aunque siempre pensé que era demasiado inteligente para creerse que Dios podía existir y que no se creía nada, aunque sí que seguía buscando, quizá por eso siempre fue mi tío favorito :-)

10:49 a. m.  
Blogger Vigo said...

Me pillas solo a medias Carmen, porque escribí el nombre del programa un par de veces y mi cerebro dudó en como escribirlo, pero ya lo había escrito y posteado… También pensé una vez ya escrito en poner algún tipo de aclaración para la gente que no era de Catalunya, ya que estas cosas las escribo porque las tengo muy interiorizadas en mis pensamientos, pero luego me doy cuenta que lo que para mi es lo más normal del mundo, igual para otra persona que no sea de la terra, no tiene ni idea de que le estoy hablando. Al final opté por la opción más fácil: “así se queda” (sin comprobaciones y sin aclaraciones).

¿A Amela se le apareció un ángel? Esta no me la sé. Yo me quedé solo con lo de los de Medina Azahara que una vez yendo en la furgoneta vieron una especie de ser fantasmagórico de varios metros de altura (lo contó Iker Jiménez en su programa y evidentemente los de Medina Azahara le debían dar al canuto).

Lo del agua marina… me imagino que montar la empresa tal como la deben de haber montado es con una envasadora, y la maquinaria siempre es cara. Pero claro si hubieran ido con sus botellas de Fontbella rellenas de agua de mar e intentándolas vender en la curva de la carretera, los conductores les hubiera tomado por “listos” y no les hubieran hecho ni p. caso. Tal como lo han hecho, seguramente llevan años intentando reunir el dinero con ayuda de inversores, para finalmente conseguir tirar el proyecto hacia delante, y creo que les irá bien.

Lo de los seguidores…. os voy a tener que contratar a vosotros que domináis estas historias. Yo seré el departamento creativo ;)

La imperfección es un tema que ya viene de los clásicos: algunos dejaron textos que exponen lo que decía tu tío, que se resume en algo así: las equivocaciones forman parte de nuestra naturaleza humana, de la misma manera que los mayores logros en el terreno de las artes se corresponden a nuestra naturaleza divina (como si esta nos iluminase en momentos puntuales). Hace unas semanas la amiga de Marcela montó esa exposición que al final no pude ir a ver, pero lo que se exponía es una derivación de esta idea: “el error como motor para la creación”

Leches para haberte criado en un colegio de monjas, nos has salido un poco hereje (o escéptica que también vale) ;P. Al menos tienes buen corazón y salvaste al gatito...

Te veo un día de estos si no te vas de vacaciones a la otra punta del mundo (a disfrutar de playas vírgenes de agua transparente y daikiris con sombrilla). Claro! Qué así quién no va a ir. :)

(me enrollo más con las respuestas que con el post, que ya es decir) ¡Acabaré poniendo un índice!

7:22 p. m.  
Blogger Orion said...

¡Qué éxito ha tenido este post!

Estoy de acuerdo contigo en que leyendo mucho y a diferentes autores se aprende más que con cualquier manual.
Yo también leí "On writing". Lo descargué de Internet hará un par de años. Es muy interesante porque no sólo da consejos sobre el arte u oficio de escribir, sino que King aprovecha también para contarnos cosas de su vida.

Entre los 14 y los 18 consumía mucho terror y ciencia ficción (cine, comics, novelas), por lo que me leí casi todo lo que Stephen King había publicado y publicó durante esos años.
De todas sus obras , mis favoritas son: Salem´s Lot, El resplandor, Carrie y Misery.

Hace muchos años que no leo novelas de terror. Los pocos intentos que he hecho de retomar el género no han dado buen resultado. De King me quedo con los títulos que escribió bajo el efecto de las drogas y el alcohol, como el narra en "Mientras escribo". OJO, con esto no quiero decir que las drogas ayuden a crear, sin embargo, debe de ser muy duro escribir sin nada en el cuerpo, cuando has pasado 10 o 15 años metiéndote de todo durante el proceso de la escritura. Esa es una de las cosas que más admiro de Stephen King, es decir, el hecho de tener redaños para dejar todas las adicciones, que no eran pocas: Alcohol, tabaco, cocaína, pastillas. Yo fumo y me cuesta la ostia reducir el tabaco (pronto lo dejaré, lo presiento).

Lo que dices sobre los autores que cambian de estilo y de temática, me ha hecho recordar una frase de Arturo Pérez Reverte, en una entrevista que le concedió al gran Jesús Quintero. "El Reverte" decía que el escritor que hoy escribe una novela de terror, mañana una romántica y pasado un drama social, es un autor que plagia. Y añadió que el buen escritor es el que siempre escribe la misma novela. No estoy muy de acuerdo con esta afirmación. Soy de la opinión de que un escritor tiene derecho a evolucionar y cambiar de estilo, incluso de temática, qué carajo. Además, como Pérez Reverte me cae un poquito gordo (manías mías, fobias y filias personales de cada uno) me apetece contradecirlo.
Me gustan los escritores que evolucionan y experimentan con diferentes tipos de narrador, estructuras narrativas… A veces desconfío un poco de aquellos autores que cambian radicalmente de estilo con frecuencia, pues el estilo es lo que identifica, caracteriza y confiere personalidad a un escritor.

Respecto a lo que dices sobre esos comentarios con infinitas faltas ortográficas que se pueden leer en algunos blogs, creo que lo hacen adrede, pues es imposible equivocarse tanto. Recuerdo una respuesta a un comentario que colgué en un blog sobre perros, que no fui capaz de leer, pues el autor del mismo no puntuó en absoluto el texto que, por cierto, era de una extensión considerable.

Te agradezco el detalle de esa entrada de Zombies, pero hazlo si te apetece, eh. No lo hagas sólo por mí ;)

¡Saludos!

12:52 a. m.  
Blogger Vigo said...

Leíste a Stephen King más o menos con la misma edad que yo. Durante unos años leí todos sus libros de una colección que sacó Plaza y Janes en libros de bolsillo (bueno hablar de libros de bolsillo de Stephen King no creo que sea lo más apropiado, así que mejor pongo en “tapa blanda”). En esos años debí leer unos treinta o cuarenta de sus libros, y aún ahora sigo comprando sus nuevos libros. Algunos los compro hasta en inglés antes que se hayan traducido al español, pero por falta de tiempo hace años que no leo sus últimos libros. Aunque sigo convencido que es un auténtico maestro y en el futuro se le considerará como una especie de Julio Verne actual.

A lo largo de mi vida he encontrado algunos otros fans de Stephen King. Siempre recuerdo ese personaje interpretado en cine por Kathy Bates que se llevó el Oscar por Misery y que en el libro se declara como “su fan número uno”. Me pareció un buen guiño de Stephen King hacia su legión de seguidores, y desde entonces ya he descubierto que aunque soy un fan de su obra, no dejo de ser uno más del montón.

Lo que hablábamos de los cambios de registro, a mí más que los libros de terror de King, me encantan los libros –o las partes de sus libros- donde apenas ocurre nada paranormal, sino que King se dedica a narrar una historia de la vida: como cuando King habla de la infancia (Cuenta conmigo) o en algún otro libro narra los campeonatos de beisball de los Red Sox, o incluso la historia de algún pseudopsicópata como se cuenta en Rabia con un estudiante que secuestra los alumnos de una clase. Porque Stephen King además de sus numerosos libros de terror ha escrito algunos libros de ciencia ficción (escribiendo como Richard Bachman), un libro policial bastante experimental (El chico de colorado) y por supuesto sus libros de fantasía, en los que destaca principalmente la saga de La torre oscura (de la que soy un fan absoluto).

Hay cambios estilísticos de muchos escritores que me fascinan, como el caso del escritor Eduardo Mendoza, que te hace una novela como La ciudad de los prodigios, y luego también libros ensayísticos o policiales como La verdad sobre el caso Savolta, y por supuesto también toda su producción más humorística. Un escritor que domina tantos registros, me parece que demuestra mucho más talento que otros que parece que no tienen ningún interés en salir de su encasillamiento (lo que tu dices de evolucionar y experimentar).

Coincidimos también en que Pérez Reverte no está entre mis debilidades, aparte que este hombre parece que siempre está intentando pontificar, y resulta algo cansino. Como a él siempre le han fascinado los escritores de aventuras, los defiende a capa y espada –es un chiste-, pero creo que si no intenta escribir cosas más originales, quedará siempre encuadrado como un simple autor de género (que no es que sea malo, pero es como si no sacase todo su verdadero potencial).

Lo de zombies para mí será divertido, estoy a la espera que un amigo me vuelva a nombrar un par de películas que me nombró sobre zombies pero que se me olvidó el título, y que también me apetece verlas antes de escribir la entrada.

Lo del éxito en las respuestas, nunca se sabe, a veces escribes y piensas que sin duda alguien te comentará, y en cambio nadie lo hace, y en otras se establece un semidiálogo como aquí. Aunque desde luego con aportaciones como la de algunos de vosotros y encima las mías que también le doy al tecleo profusamente a la hora de responder, a la larga es más interesante el contenido del cajetín de las respuestas, que lo que haya escrito en el propio post.

2:26 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home

 
 

Licencia C 2004-2005 by Daniel Vigo

Email