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Pequeños retales de literatura

sábado, agosto 03, 2013

De espaldas a la concurrencia

Siempre he oído que Bob Dylan en sus conciertos a veces le da por cantar de espaldas al público, lo cual para mí al menos sería algo frustrante, ya que uno creo que cuando va a un concierto espera ver la cara del cantante, y como este interacciona con los asistentes. Aunque quizás poder tener la oportunidad de escuchar en directo canciones como Like a Rolling Stone o Blowing in the Wind sea suficiente motivo para acudir a un concierto de este artista (luego encima dicen que Bob Dylan tampoco hace demasiadas concesiones con su repertorio). Desengañémonos, uno sencillamente va al concierto porque es Bob Dylan el que toca, y porque el siguiente lunes no hay nada que de más placer que poder decir que uno estuvo en ese concierto, y poder añadir a ese dato la percepción de lo raro que es un concierto de Bob Dylan.

Me viene a la cabeza también el caso del grupo catalán Manel, cuyos componentes al actuar se muestran bastante distantes con el público, y apenas dicen otras palabras que las que componen las canciones de sus discos (al menos estos si que cantan de cara al público). Pero es bastante curioso que uno de los atractivos de esta formación en directo para los que los van a ver sea precisamente esa solemnidad que ellos atestiguan en sus actuaciones.

Leí hace unos días el libro París no se acaba nunca de Enrique Vila-Matas y en él se cita un episodio similar por parte del trompetista de jazz Miles Davis al actuar en Barcelona (hago un copy paste sobre un párrafo de un artículo de Vila-Matas que he encontrado en la red que es idéntico o prácticamente idéntico a lo que escribe en el libro).

“De niño, vi a Miles Davis en Barcelona tocar la trompeta en el sagrado Palau de la Música Catalana, templo provinciano del jazz. Con su actuación se armó un gran escándalo. Aquel músico -dijo la gran mayoría de aficionados de Barcelona al jazz- le daba la espalda al público, les mostraba el culo y tocaba como si quisiera esconderse o hubiera sido asesinado por su propia trompeta. Yo en aquellos tiempos preferí pensar que en realidad Davis no había mostrado el culo a nadie y simplemente se había girado para poder quedarse a solas consigo mismo y así tocar mejor, más libre; había seguramente Davis descubierto la extraordinaria calidad de sonido que se daba en aquella sala y sospechaba que, tocando hacia el fondo y en lo más hondo del escenario -por no decir con la mirada puesta debajo del escenario-, podía concentrarse mejor en su música. No advertí más que esto, no quise ver otra cosa en la actuación de Davis y creo que ya da igual lo que viera o quisiera ver ese día, pues hoy lo que esencialmente recuerdo de aquella actuación de Miles Davis es que con ella entré por primera vez en contacto con ciertos problemas que la exasperante sociedad del espectáculo les crea a algunos artistas. Aquella actuación hoy la recuerdo esencialmente por esto…//….

Vila-Matas
Vila-Matas haciendo lo propio, y dando la espalda al mundo

Todo esto me hace recapacitar sobre una duda que siempre he tenido al respecto y es cuando se lleva esta situación al extremo. ¿El artista crea algo únicamente para si mismo y luego los otros tienen la oportunidad de disfrutarlo? O por el contrario no existe arte si éste no es percibido por los demás?

Llegados a este punto, las referencias se me harían interminables, así que mejor dejo la pregunta en el aire y punto.

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2 Comments:

Anonymous David I said...

Hola.

Me ha gustado tu post, y me gustaría hacerte algunas puntualizaciones al respecto.

De Bob Dylan he oído que suele cambiar las melodías de sus canciones para que la gente que va a sus conciertos no las pueda cantar. Yo no lo he comprobado porque a mí no me pillan en un concierto suyo ni de casualidad, y menos a los precios que se gasta, el amigo.

Sobre los Manel, yo tengo una experiencia distinta. Como medio fan de ellos, he tenido el placer de verlos 3 veces en directo, durante la gira de su anterior disco, y por lo menos en esos conciertos sí que se mostraron afables y simpáticos, y eso que nosotros le gritábamos al cantante: "Principe Piqué". Al final de los conciertos, suelen tocar una instrumental, y la gente que quiere, sube al escenario y se inventa estrofas sobre la marcha. Eso es de ser muy enrollado.

Una de las experiencias musicales más surrealistas que he tenido el placer de ver fueron Los Punsetes. La cosa fue más o menos así. Salen los músicos, la cantante se acerca a su posición, pega los labios al micro, y allí se queda sin mover ni un músculo aparte de los imprescindibles para cantar, hasta el final del concierto.

Traigo pruebas que respaldan mi relato:

http://www.youtube.com/watch?v=xSHyGC4-iy0

Hasta otra. Te leo.

9:54 a. m.  
Blogger Vigo said...

Gracias por el comentario David.

Te contesto. Primero debería de haber aclarado que en lo que respecta a Manel hablaba de oídas y puede que esté totalmente equivocado. Me gusta mucho su música pero hasta ahora nunca he tenido la oportunidad de verlos en directo. Así que no puedo decir nada de primera mano, pero por lo que tu cuentas parece que los conciertos de ellos son bastante divertidos. De todas maneras aclaro también que aunque hubiera una cierta frialdad, eso ni mucho menos significaría un menoscabo de su actuación (en cierta manera ese factor puede jugar a favor de cualquier grupo si de ello se hace un estilo).
En el caso de escritores, es como el mito de Salinger encerrado en su casa, o Pynchon del que apenas hay alguna fotografía suya para sus lectores. Quiero decir que a veces estas rarezas pueden revalorizar a los artistas.

Y tampoco he ido nunca a un concierto de Bob Dylan, más que nada porque sigo mi regla de los 20 euros, y es no asistir a ningún concierto donde me cueste más la entrada de esos 20 euros. Lo cual como comprenderás me limita un poco a la hora de ir a conciertos. Pero pagar más siempre me ha parecido exagerado, y mucho más ahora como está la economía.

Me queda la duda de lo de "príncipe Pique", debe ser porque nunca veo los anuncios, aunque me imagino que debe ser algún tipo de elogio ja,ja. :)

Lo de los Puntsetes plasma desde luego lo que quería decir. Pero pese a su frialdad a mi desde luego me conquistaron con esta canción:


http://www.youtube.com/watch?v=3B3ENulP4eQ

Y de nuevo, gracias por tus puntualizaciones, que hacen esto de monologar más divertido.

4:56 p. m.  

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