La Librería

Pequeños retales de literatura

lunes, octubre 25, 2010

Bolaño, mujeres y portadas

Llevo una fin de semana leyendo a Bolaño, sobre Bolaño e incluso contra Bolaño. De algo tan intenso supongo que podré armar algún tipo de teoría (teorías salvajes como los detectives, teorías salvajes como las de Pola Oloixarac

(aprovecho para anotar algunos pensamientos de la conferencia que vi el otro día)

Pola lleva los labios pintados de rojo pasión y los ojos sombreados en negro; lleva una blusa y coletero color morado (como si toda ella fuera una de esas delicadas orquídeas que ella cuida). Lleva el cabello recogido con un peinado sacado de una novela decimonónica, pero que sin duda realza un hermoso cuello de cisne. Sonríe continuamente con dientes de nieve y rápidamente se gana a los presentes con su sinceridad. Pola sabe sacar partido de su belleza. Tiene una voz suave, y bajo su acento argentino, parece que subyace una especie de tono afrancesado. Es inteligente y curiosa, pero se oculta tras una especie de timidez seductora. Se le nota que no se encuentra del todo cómoda hablando sobre ella misma, y aprovecha cualquier oportunidad para preguntar a los otros contertulianos y pasar la pelota a otro campo.

Me la imagino como una mujer fatal, como esa mantis religiosa de la que Roger Caillois habla en su ensayo: “El mito y el hombre”.

“No es sólo que la hembra se nutra durante el coito, sino que también adquiere su alimento del propio cuerpo del macho (…) al parecer el grillo decapitado ejecuta mejor y durante más tiempo los movimientos reflejos y espasmódicos (…); en última instancia, sería el principio de placer el que regiría el asesinato de su amante, cuyo cuerpo, además, ella empieza a absorber durante el mismo acto del amor”.

Pola Olaixarac Lina Meruane
Pola Oloixarac y Lina Meruane

De todas maneras la que de verdad me llama la atención es la chilena Lina Meruane (Bolaño ya la elogia en alguna entrevista y yo no podía ser menos). Lina lleva los cabellos con mechas rojizas, por lo cual ya me gana desde el principio, ya que siempre he sentido devoción por ese tinte de rebeldía que coexiste en un tinte pelirrojo. Son cabellos ondulados que recuerdan el mecer de las olas. La oigo hablar. También es una chica inteligente. Sabe lo que quiere decir y es bastante precisa en sus sensaciones. Habla del artificio de la novela y de los secretos de ese otro gran personaje que es el Tiempo con el que está escrita la novela. Se nota que es una mujer de emociones y me interesa especialmente su experiencia como escritora, pero quedan demasiadas preguntas en el aire tras su intervención. Me pregunto: ¿qué debe pasar por la cabeza de una chilena que ha vivido sus últimos años en el ambiente universitario norteamericano? Lo que está claro es que no se ha vuelto en absoluto pedante o creída, sino todo lo contrario, es modesta en sus gestos, y cuando ríe lo hace con una carcajada amplia y generosa.

A parte de los otros conferenciantes, también veo en la sala a Lolita Bosch, a Sergio Chejfec, y al nocillero Javier Calvo. Con tan alta proporción de escritor por asiento, me pregunto si quizás la rubia que tengo a la izquierda o el chico latino de mi derecha, también serán otros escritores cuyos nombres quizás desconozco.

Podría poner algunos de las anotaciones que puse tras la intervención de los conferenciantes, pero eso me acarrearía tener que pasar a limpio esas notas, que no tengo demasiado ganas de descifrar.

Cambio de tercio pero no tanto. Por casualidad me encuentro con la portada del libro de Manuel Rivas: Los libros arden mal, y no puedo más que acordarme de aquel otro Historia universal de la destrucción de libros, de mi estimado amigo venezolano Fernando Báez. Veo que ambos libros tienen la misma foto de portada, el de Báez creo que lo publicaron por el 2004 (Sudamericana) y el de Manuel Rivas allá por el 2006 (Alfaguara) aunque no sé si esta es la portada original. Una es el reflejo especular –negativo- de la otra.
Fernando Baez Manuel Rivas

Me imagino que es uno de esos casos, en los que se llega al mismo sitio, pero por desconocimiento, como cuando uno estrena una película y se da cuenta que alguien acaba de rodar otra de argumento parecido. De todas maneras me queda un poso de falta de imaginación, ya que una de las cualidades que debería intentar plasmar una portada es la originalidad. De hecho, de ambos libros he encontrado otra reedición no sé si anterior o posterior, en la que las portadas fueron distintas. Supongo que es práctica común lo de reeditarse con distintas portadas (aunque sea la misma editorial quien reedita).

Recuerdo precisamente la foto esa de el hombre ojeando entre los destruidos anaqueles de una especie de biblioteca, porque Johnny me pidió si se la podía identificar, y después de una hora de búsqueda por internet, al final se la identifiqué aunque ahora lo único que recuerdo es que era el bombardeo en algo que ostentaba el nombre de “Library” de algún lado de Londres y tuve dudas si el término correspondía a una librería o una biblioteca (por cierto, ya lo he mencionado por aquí pero Carles también ha publicado con Alfaguara sus cortazarianas Cartas a los Jonquières que se pueden comprar desde la misma web de Alfaguara).

Fernando Baez Manuel RivasCarles Alvarez

Todo ello me hace recordar la pequeña polémica que hubo con la portada de La literatura nazi en América, cuando al reeditarse el libro por Seix y Barral se utilizó en la portada unas fotos de Hitler en medio de un discurso, cuya portada no hizo las delicias de su viuda Carolina López, que argumentaba que podía dar lugar a confusión. Y es que esto de las portadas es todo un arte, porque igual que las mujeres los libros también se compran por las portadas. Aunque luego lo que cuenta es el interior ;P

Literatura nazi en America

Una reflexión de corte existencialista que meto con calzador:

“Yo soy de los que creen que el ser humano está condenado de antemano a la derrota, a la derrota sin apelaciones, pero que hay que salir y dar la pelea y darla además de la mejor forma posible, de cara y limpiamente, sin pedir cuartel (porque además no te lo darán), e intentar caer como un valiente, y eso es nuestra victoria”.

Roberto Bolaño


Yo soy de los que creen que el hombre esta condenado de antemano a las mujeres…


V.

Dedicado a la barbie

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2 Comments:

Anonymous Jesús Garrido said...

Las teorías salvajes tan de moda y tan ignotas. A ver si hay suerte mañana

9:42 p. m.  
Blogger Vigo said...

Bueno, yo soy de los primeros que quiere profundizar sobre ellas. De momento sólo tengo referencias a ellas. Es más también me picó la curiosidad que Pola hablara varias veces de algo que hay en su novela y que denomina "transmisiones yoicas".
Mañana? Bueh por mi parte hubo suerte ja,ja....
Por el Espanyol? Por el Barça?

1:20 a. m.  

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