La Librería

Pequeños retales de literatura

domingo, febrero 26, 2012

El olvido sobre Noel Clarasó

Estoy mal acostumbrado con la efectividad de Google y generalmente cuando rastreo el nombre de cualquier escritor me salen múltiples biografías y decenas de artículos y reseñas. Por eso, cuando me pasa todo lo contrario, que es que no encuentre nada de lo que busco; mis ojos se sorprenden mientras mi mente va repitiéndome una y otra vez: ¡qué raro! Lo cierto es que si uno busca Noel Clarasó por internet, apenas encuentra una escueta biografía en la Wikipedia, y la mención de unos cuantos libros que se venden en las librerías online de segunda mano. También hay algún que otro post como el mío ahora, que se extraña de la casi ausencia de ningún artículo que haga referencia a este escritor catalán, pero somos como voces en el desierto o mejor dicho voces que se pierden en el incesante murmullo que es internet. Curiosamente, lo que si que abunda, son las recopilaciones de citas de Noel Clarasó, podríamos decir que al menos su ingenio si que dejó huella, por la cantidad de aforismos o frases que han quedado recogidas en la red.

ClarasoSi yo hubiera nacido en otro lugar, me imagino que no le daría la más mínima importancia a este olvido, pero debido a que compartimos Barcelona como nuestra querida ciudad de nacimiento, me molesta en cierta manera este descuido de la red y en especial de las autoridades culturales catalanas. Por supuesto, me molesta también que haya sido apartado por la crítica y lo que es peor, me molesta que haya sido olvidado por la memoria de la gente (esto debe ser como el dilema de la gallina y el huevo). ¿No tendrá Noel Clarasó uno de esos familiares dispuesto a luchar por su recuerdo? Es descorazonador mirar por la red buscando algún artículo, y encontrar a duras penas solo la voz de otro lector que explica su infructuosa experiencia cuando ha preguntado en las librerías de viejo por los libros de este escritor, y como cuenta que ante sus preguntas, el resultado habitual es que no les suene a nadie de nada, y por supuesto la consiguiente respuesta: “no está prevista una reedición de su obra”.

Lo más extraño es que Noel Clarasó fue un autor muy prolífico y hasta gozó de bastante reconocimiento durante la postguerra española. Fue especialmente famoso por algunas series televisivas, que tuvieron una cierta popularidad allá por los años sesenta-setenta como pudieron ser: Tercero izquierda en la que salía José Luis López Vázquez o Escuela de matrimonios que protagonizaban Elvira Quintilla y el siempre afable Manuel Alexandre (la serie parece una precursora de las discusiones que años después protagonizaron Pepa y Avelino en su Escenas de matrimonio).

VanguardiaNoel Clarasó fue sobretodo reconocido por diversas antologías y diccionarios humorísticos, pero lo que a mí me llama la atención es su particular heterodoxia temática de su obra, que difería especialmente del realismo habitual que dominó durante la postguerra en los autores españoles. Clarasó escribió libros de terror como Miedo que es una estupenda recopilación de relatos macabros; libros de jardinería como Jardinería doméstica; libros de temática policíaca como El asesino de la luna, o incluso libros de una brillantez erudita como es la Antología de maravillas, curiosidades, rarezas y misterios, en la que de una forma amena recopiló todo lo que avivaba su especial curiosidad (en cierta manera mi blog no deja de ser una especie de versión mucho más precaria y menos cuidada de este tipo de antologías).

Noel Clarasó escribió decenas de libros, dirigió diversas obras de teatro, guionizó también series y películas que tuvieron gran aceptación popular, por eso no deja de extrañar que varias décadas después su nombre haya sido casi borrado de la memoria popular.

Queda por eso un reducto –en plan Astérix y Obélix- donde aún perduran las letras de Clarasó, algo escondidas pero aún rescatables. Si uno visita la hemeroteca de La Vanguardia y busca allí, descubrirá la faceta periodística de Clarasó, con centenares de columnas en el periódico con el que siempre colaboró (puestas en formato PDF y con posibilidad de ponerlas en OCR), pero aunque la digitalización no es completa, es todo un gusto poder encontrarlas y disfrutar de ese humor que presentaba con cada una de sus crónicas, en las que se deja entrever su particular mirada de lo cotidiano.

Aquí dejo un ejemplo:

EL SOL Y LA GENTE
Noel Clarasó


De todo lo que tienes ahora —me pregunta el aficionado a las curiosidades humanas— si te dijeran que en los últimos años de la vejez sólo has de conservar una cosa, ¿cuál escogerías?
Le observo los ojos primero, no vaya a ser una trampa infantil para burlarse de mí. No se trasluce ninguna sombra de mala intención en el perfil de sus órbitas Lo pienso un rato y contesto sin estar muy seguro de decir la verdad.
—Dos cosas: el sol y la gente.
—¿Y si fuera una sola?
—Que escogieran ellos. Pero siempre echaría de menos la otra.
Después a solas, me siento frente a mí, me pongo de paciente y doctor a la vez y me analizo. ¿Por qué habré dicho que el sol y la gente? Es costumbre de los esforzados mentales hablar primero y pensar después lo que han dicho. Los que no quieren esforzarse hablan igual (y a veces aciertan más), pero no piensan antes ni después.
El sol y la gente. Estoy en un hotel. Por primera en el hotel y en el sitio. Llevo tres días y me quedaré tres o cuatro más. Al llegar, me ofrecieron habitación en el primer piso.
—¿Es exterior?
Exteriores sólo había en los últimos pisos.
—¿Y que dé el sol en la ventana?
Que diera el sol en la ventana sólo había una en el último, el quinto, menos cómoda que otras. No me la aconsejaban.
—Pues, ésta. Me gusta tener luz.
No dije toda la verdad Me gusta tener luz y sobre todo me gusta que al abrir la ventana, a una hora u otra del día, me dé el sol. Esto me compensa de la cama desacostumbrada, de la soledad, del grifo que cierra mal, de las raras formas de los colgadores del armario, de los desagües que no engullen, de todo.
Y otra cosa. Me gusta asomarme a conocer a los vecinos de las ventanas y balcones inmediatos. Siempre los asiduos son los mismos tipos en todas partes, casi todos mujeres: Las que limpian dentro y sacuden fuera, la madre que saca niños al sol, alguna muchachita que busca en las nubes el primer cabo del hilo de un sueño, todas las viejecitas que todavía viven dentro y que se ponen en los balcones a que les dé el sol, a estar al sol. Ellos, los viejecitos, prefieren bajar a tomarla en un banco de la plaza o del parque.
En la ventana que queda más próxima a la mía he descubierto a un matrimonio feliz. Son un tipo nuevo para la colección. Están en la edad de estrenarse como abuelos. Tienen muchas macetas con plantas, algunas en flor. Y cuidan los dos, alternativamente las mismas plantas. Es un caso poderoso de unión espiritual. Me gustaría conocerlos de cerca y aprender la solución de este problema tan mal resuelto en las mejores casas.
No me atrevo a gritarles, pero a través de la calle trato, con gestos, de expresar mi admiración por sus flores. El no me entiende. Ella sí, en seguida, y traduce mis gestos al marido. Me sonríen los dos, contentos. Y él levanta hacia mí una maceta con un geranio rojo. Abro los brazos, saludo a la flor y grito:
—¡Gracias!
Supongo que ellos después, como ahora lo cuento yo, contarán que un huésped del hotel les alabó las flores desde la ventana. Aunque yo mejor quería alabarles a ellos, por una cosa difícil de explicar por gestos de ventana a balcón.
Me imagino viejísimo. Imaginarse uno mismo viejo, es feo. Imaginarse viejísimo, no. Y que todo mi tesoro es una ventana al sol, por donde puedo ver de cerca las gentes de las otras ventanas y, de la calle. Y me siento feliz por adelantado.
Y aún me imagino más, que la imaginación tiene el vuelo libérrimo. Imagino que un día llega la muerte a buscarme y me encuentra en mi ventana al sol y a la gente.
—Te llegó la hora.
—Cuando tú quieras.
Y me pongo cómodo al sol, miro por última vez como vive y se mueve la gente, apoyo la cabeza, cierro los ojos despacito... Y me quedo quieto, que no se note nada. Y que luego un día me encuentran allí, y gritan:
—Pero, ¡si está muerto!
Y que yo les oigo, echo mi última risa por dentro y pienso:
—Desde hace tres días.
Es una forma casi alegre, y con complicidad del sol y de la gente, de imaginar la última travesura.

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24 Comments:

Blogger Sílvia said...

Moltes gràcies, per fer aquesta entrada en el bloc. Jo sí recordo a Noel Clarasó i les preguntes que tu t'has fet, me les he fetes jo de vegades. I tot el que comentes és cert, jo recordo que era molt menuda que a casa meva se l'anomenava i bé. Al final encara tindràs raó en això de l'arxiu :-)).

Fins aviat,

Sílvia

8:38 a. m.  
Blogger Doctora said...

A mí sí me sonaba el nombre, no sabía de qué hasta que dijiste que es habitual en los libros y webs de citas célebres (ahí le he debido leer más de una vez).

10:43 a. m.  
Blogger Vigo said...

Sílvia, es que lo de este olvido resulta realmente extraño. Me imagino que parte de la culpa es que los autores de comedias la historia suele tratarlos peor que los autores de drama, y eso que dicen que cuesta más hacer reír que llorar, pero...
Para mí la pena es que los que sí que queremos, no podamos fácilmente acceder a sus libros o las grabaciones que tiene TVE sobre sus series televisivas. Por eso, mientras no me den otras soluciones desde aquí siempre apoyaré la piratería. Espero que en un día cercano igual que consigo visitar la hemeroteca de La Vanguardia pueda visitar la de TVE pero mientras tanto habrá que seguir enarbolando la bandera de tibias y calavera.

Fins aviat


Bea, pues sí, parece ser que a Clarasó le dió por esto de las citas, e internet va plagado con sus frases. Ahora bien, creo que a veces uno puede llevarse una visión equivocada con alguna de las citas sacadas de contexto y si no se entiende su sentido del humor, o la época que vivió.

Quiero decir por ejemplo el dejó alguna frase socarrona sobre el matrimonio o las mujeres, que algunos pueden creer misóginas, como:

"Todos los hombres tienen una mujer en el pensamiento; los casados, además, tienen otra en casa."

"No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma."

etc.

Pero la realidad es que Noel Clarasó en lo que descreía de verdad era en el matrimonio, por eso guionizó la serie "Escuela de matrimonios". La búsqueda de la felicidad conyugal fue siempre uno de sus temas estrella.

Pero basta decir que también escribió un libro titulado: "Veinticinco siglos de belleza femenina".

10:11 p. m.  
Blogger alberto said...

Mis felicitaciones por el artículo. Lo cierto es que son muchos los olvidados en las letras hispánicas. Todo es por el canon literario que han impuesto ciertos críticos en las dos últimas centurias.

3:11 p. m.  
Blogger Vigo said...

Gracias Alberto por tu comment. Este tipo de post es de los que más me gusta hacer, porque tiene un especial valor. Seguramente servirá de orientación para otros que busquen a este autor, y resignados se den cuenta del resultado.

En Catalunya ocurre además que algunos autores que hacen su obra principalmente en castellano, no son demasiado cuidados desde los organismos culturales catalanes (siempre el problema linguístico), como si se esperase que fuese la propia España la que tuviera que cuidar de la memoria de estos "apátridas". Para mí, es una pena porque en vez de cuidar nuestra especial riqueza cultural, parece que desdeñamos a unos sobre otros.
Pero bueno este tema es meterme en camisa de once varas, y creo que desde mi blog tampoco vale la pena que yo lance ahora este debate.
Gracias por comentar Alberto. He echado un vistazo a tu blog, y también parece bastante interesante.

1:13 p. m.  
Anonymous Carles Urbins said...

Gracias por este comentario sobre Noel Clarasó.
Casi nadie se acuerda de él, de su obra escrita con uno de los lenguajes más fragantes que he conocido.
Su humorismo irónico nos deja al desnudo muchas veces.
El olvido es lo peor que puede ocurrir a un buen autor. Hoy en día si te asomas a lo que se publica no hay gente de la talla de Noel Clarasó.
Carles Urbins

11:32 p. m.  
Blogger Vigo said...

Da un poco de pena siendo el autor de casa, aunque por otro lado uno puede pensar que de aquí a mil años, las generaciones que existan -si el mundo aún sobrevive- seguramente habrán dejado de lado a la mayoría de escritores que ahora son medianamente conocidos.
En el fondo la memoria es algo bastante relativa. Aunque lo que más lamento en estos casos es que las personas que le conocieron o sus familiares no vean un poco de reconocimiento por parte de los poderes públicos (aunque eso solo dure unas cuantas décadas).
Ojalá por eso llegue el día en que la mayoría de los libros estén digititalizados, y uno por curiosidad y casualidad siempre pueda volver a encontrarse con este autor.
Gracias Carles, por el comentario, aunque seguramente lo lea muy tarde... pero blogger y yo tampoco formamos parte de un mundo perfecto ;S

9:48 p. m.  
Blogger Sap. said...

.
Gracias por esta entrada dedicada al olvidado Clarasó.

A través de él y gracias a su libro "Enciclopedia de la cortesía" (que rondaba por casa como un pequeño mueble inoportuno) aprendí desde jovencito lo que era el humorismo en la literatura y la ironía como forma de vida.

:-)

6:49 p. m.  
Blogger Vigo said...

Gracias a tí Sap por comentar y aportar aquí también tu granito de arena.

El hecho que ya sean varias personas las que han llegado hasta aquí buscando a Noel Clarassó, no hace más que reafirmarme en que es un escritor que ha dejado una huella en muchos lectores, y que su obra está siendo injustamente olvidada.

Pero bueno, quizás en algún momento algún escritor importante, o alguna editorial se vuelva a fijar en él, y de repente se vuelva a oír su nombre en las revistas de crítica literaria.

Sería lo justo para alguien que hizo sacar tantas sonrisas a la gente.

A mí lo que más me jode es que encima el olvido es especialmente doloroso porque se produce en mi ciudad.

7:53 p. m.  
Blogger montejo said...

Es muy injusto este olvido; yo estuve más de 20 años hasta que conseguí el libro Maravillas..., una delicia. Da la sensación que era una persona muy afable pero, sobre todo, muy curiosa. Este comentario que sirva como homenaje a este escritor que tanto nos ha dado.

12:31 p. m.  
Anonymous Fede Bs. As. said...

¡Pobre quien nunca leyó a Clarasó! Mi padre me regaló el primero de los muchos libros de él que leí. Hace años estuve en Barcelona, pasé por Espasa y en el listado de autores Clarasó ni figuraba!!

Gracias Vigo por tu nota y tu recuerdo. Me siento amigo casi íntimo tuyo y de todos los que comentaron.

PD: Estoy seguro que a Clarasó se le ocurriría alguna frase sana y feliz con respecto al olvido de su obra.

8:17 p. m.  
Blogger Vigo said...

Tener un blog tiene varias satisfacciones: 1)Conocer gente de gustos afines, que si encima son de tu ciudad pues puede dar lugar a bellas amistades (muchos de mis amigos son blogueros de barcelona).

2) Hacer homenajes a escritores o artistas a los que uno crea que la historia no les ha hecho suficiente justicia.

3) Difundir determinadas obras que uno cree interesante.

El punto 2) siempre es agradable, porque el artículo que hace uno sirve como punto de reunión momentaneo y a la vez atemporal, entre los millones de cibernautas que cada día navegan en esta imbricada red de redes.

Y luego cada comentario sirve para que otros se animen también a dejar su particular homenaje en este espacio. Por lo que es bonito ir ampliando especialmente aquí, el número de comentarios. Por eso también gracias a tí por comentar.

Ademas me imagino que eres de Buenos Aires y eso te da una cierta preferencia en este blog, ya que aunque nunca he estado allí, tengo una especial especial con esa ciudad. Y la cuota de autores argentinos de la que se habla en este blog sobrepasa con creces a la de la mayoría de blogs españoles. ;)

Un saludo.
V.

11:53 a. m.  
Blogger Vigo said...

Montejo, se me había pasado tu comentaro...

Es una pena lo de los libros descatalogados imposible de encontrar, o si los encuentras por internet tengas que hacer pedidos desde vete a saber donde y por qué precio (aunque admito que los libros nunca han sido especialmente caros).

Pero aún así, yo estoy a favor de la digitalización total de libros. Ojalá inventen máquinas que se encarguen de pasar las páginas y digitalizar ellas solitas y el proceso de digitalización aumentará vertiginosamente.

Para mí, el ideal cultural sería que si yo quisiera consultar cualquier libro, lo encontrara fácilmente en la red y al momento. Evidentemente que se les pague a los autores sus parte correspondiente (del dinero de las compañías telefónicas, y de Google).

Pero para mí sería ese el verdadero rescate de cualquier obra que alguna vez hubiese sido escrita.

Gracias por tu comment, y por ese recuerdo de Noel Clarassó. Veo que no soy el único que lo recurda, y por ello espero que algún dia este autor vuelva a recuperarse, y se edite de nuevo alguna de sus obras más famosas.

No pasa casi nunca, pero a veces pasa. :)

12:01 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No conocía a Noel Clarasó hasta que me encontré con su novela "El tren que no llegó jamása a su destino". He intentado encontrar más novelas de su serie policiaca pero no he tenido éxito.

12:09 a. m.  
Blogger Vigo said...

Bueno yo creo que el 99% de la población desconoce a este autor, así que me parece que el que no lo conocieras yo diría que es lo normal.

Pero desde luego es esperanzador que de vez en cuando alguien por alguna extraña casualidad del destino encuentre en algún rincón abandonado uno de sus libros, y lo lea y después se interese por buscar a este autor por internet.

Y luego todos a la caza de los libros de Clarassó en los mercadillos y librerías de segunda mano...

Gracias por dejar el comentario

3:43 a. m.  
Anonymous Aguirre said...

Soy uno más de los que han caído en este blog buscando respuestas sobre Noel Clarasó, sobre su vida y obras. Gracias por intentar aportar algo màs en su memoria.
Recuerdo su columna en La Vanguardia, allá por el año 1975. Tenía yo entonces 15 años, a punto de 16, y era su artículo lo que verdaderamente disfrutaba de todo el periódico. Me entretenía sobremanera su manera de relatar y la ironía con la que adornaba el texto. Visto con la perspectiva que nos dan los años, ciertamente curioso que Clarasó compartiera mi ocio de lectura junto al Capitán Trueno, Mortadelo y Spiderman y compañía. Pero es que me divertía y a la vez me formaba!
Por eso es un auténtico disparate cultural el que no se le reconozca en la forma debida.
Cultivo amistades con grandes autores a los que el tiempo, y pese a los políticos, no ha podido sustraer sus textos y su fama del conocimiento popular. Valga cómo ejemplo el que, durante su etapa como presidente del Real Club de Tenis Turó, hospedo en su casa a PÍo Baroja.
En mi fuero interno no me cabe ninguna duda de que su olvido es premeditado por la medianía intelectual, e insisto, sobretodo política, que nos invade hoy en día.
Nada que no sirva al pensamiento único catalanista es apartado y cuando no, denostado, por ser contrario a la corriente monoteísta política. No se puede ser catalán y español, español y catalán. Términos incompatibles para ser reconocido culturalmente en esta Catalunya nuestra.
Y para muestra un botón, botón que debe adornar alguna ilustre casaca de censor de corrección política catalana. Relata Clarasó en una de sus anécdotas referidas a otros personajes célebres : "Salvador Pániker, en su libro 'Conversaciones en Cataluña' (1966) pone en boca de Salvador Espriu, estas palabras: " MI concepto de los escritores catalanes que reniegan de su lengua es bastante duro. Hay cosas que no se pueden hacer. Al menos la gente de mi generación. Nosotros estamos comprometidos con una determinada mentalidad y no podemos desertar. Es una cuestión de propia estimación y de decencia. Así es como lo veo yo". Y también: "...desde un punto de vista estrictamente estético, el escritor catalán que escribe en castellano esta perdido". Y lo mismo que Espriu dice esto, otro, con igual derecho y acaso con mucha más visión de la realidad y más clara mentalidad, podría decir que quien tales cosas afirma no le merece ningún respeto en cuanto a su calidad como pensador, puesto que tales afirmaciones son reflejo de cierta oscuridad mental y de una clara incapacidad de comprensión."
Retratado. Hoy en día, cualquiera que intente prosperar en autoría escribiendo y expresandose en ambas lenguas, esta listo para pasar por la picota cerril del mandamás político-cultural de turno. Y así nos va, restando en lugar de sumar. Y en Catalunya, Mas es menos, aunque sea pecado decirlo. Ya me confesaré...

Grande Noel Clarasó, algunos nos resistimos a olvidarte, aunque este mal visto. Que les den...Pero seguro que tú, desde el infinito, te ríes junto a otros ilustres que compartieron tu visión con esa más clara mentalidad: Josep Plá, Eugeni D'Ors, Víctor Balaguer, etc...

2:29 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy buen articulo.
Claraso lo merece.

7:18 p. m.  
Blogger Sekano said...

A mi también me extraña que no haya incluso pirateo de su obra en emule, los torrents, etc.
Voy buscando libros suyos de jardineria ya que era un fenomeno en esta materia, bastante mas adelantado que el resto de aficionados a la botanica, las plantas y la creacion de jardines. Tengo dos libros en papel heredados pero tampoco encuentro en librerias que haya nuevas ediciones de su obra.
La cultura española tiene estos pateticos olvidos, cosa que no entiendo porque no nos sobran artistas tan polifaceticos y de la calidad de Noel Clarasó.

10:41 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola a todos, yo también soy una más de las que movidas por la curiosidad de este escritor, he buscado en los recursos de los recursos...y, me he encontrado con vosotros. Ignoro las connotaciones políticas que parece que están detrás de este personaje pero quiero aportar mi pequeño granito de arena porque pienso que es una visión optimista. Aporta, bajo mi punto de vista, esa "casualidad" que nos hace ver que hay cosas que están muy por encima de las "chatas" miradas del ser humano y que, la propia sabiduria de....no sé como llamarlo...¿vida? hace que nada realmente bueno quede en el olvido o fuera del aprendizaje de la humanidad. Puede estar un poquito tapado, escondido pero, al final, siempre habrá algo o alguien que no olvide.
Os alegrará saber que estoy leyendo "Vive más, vive mejor" una edición de 1952. Uno de los mejores libros de autoayuda que he leído. ¡¡¡hay alguno por ahí....!!!
En fin, os agradezco el blog todos los comentarios que he leído. Confío en que pronto recuperemos todo aquello que nos lleva a engrandecer al hombre en vez de achicarlo, en universalizarlo en vez de no mirarnos más allá de nuestro ombligo, en entender que cada uno nos enriquecemos con la diferencia del otro y por último. Ser "tan brillante" como para pensar y vivir reconociendo que hay "cosas" que no pertenecen al patrimonío de las ideologías sino que están muy por encima de ellas.
Por último, recomendaros el capítulo 27 del libro que he citado "La maravillosa existencia de los libros buenos"

9:55 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Bueno. He acabado aquí exactamente de la manera que has descrito. Buscando libros de segunda mano, llega a mis ojos el nombre de Clarasó. Paso a Google a buscar referencias. Casi nada. Foy con este blog y no puedo mas que escribir estas palabras. Y te doy las gracias por el empujoncito a descubrir a este escritor, como tantos otros ya casi olvidado. Igual me pasó con Zunzunegui. Los nombres suenan, pero solo están el el subconsciente colectivo. Realmente no existen en un mundo real. Hasta que nos topamos con ellos los bichos raros de las lecturas a deshoras. Y entonces vuelven a la vida. Y se ganan nuestra amistad y gratitud eternas. Una vez mas, se obra el milagro.

11:32 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo os hablo desde el mundo de la jardinería y los libros de Clarasó sobre este tema siempre me han parecido de un rigor científico y técnico admirables. Creo que tiene como 5 o 6 en Gustavo Gili editores, todos ellos joyas llenas de sabiduria jardinera y sentido común. Admirable autor, mucho mejor que todos esos ingleses o italianos de cuidadas ediciones que dicen todos las mismas perogrulladas

2:27 p. m.  
Blogger Manuel Torcuato said...

A mi el Clarasó que me interesa es el autor de cuentos de terror. Lo que más me gusta de él, aparte de su sencillo y bello castellano, es que se tomo el género muy en serio, al menos en los cuatro cuentos que llevo leídos de su libro "Miedo". Curioso que un humorista se tomara en serio un género como el terrorífico y no callera en la parodia. Otro gran humorista, como Fernández Flórez, también trato el tema terrorífico, a veces en serio, sin duda, pero quizás más habitualmente como parodia, con humor, como en "Fantasmas". "Era una presencia muerta", el relato con el que se abre el libro "Miedo" da un excelente tratamiento al tema del triángulo amoroso con elemento fantasmal que ya trataran Edith Wharton y May Sinclair, entre otros. Solo que aquí el triángulo es un cuadrado... Y no digo más. Hay que leer "Miedo" si te gusta el género de lo sobrenatural.

8:11 p. m.  
Blogger Manuel Torcuato said...

Cuadrado o incluso pentágono amoroso.
Cayera en la parodia no "callera".

8:17 p. m.  
Blogger Pilar Lou Martin said...

Estupenda entrada, pues sí, Noel Claraso, un autor injustificadamente olvidado. De hecho, yo tampoco sabía nada de este, hasta hace pocos días.
Conseguí su libro "Miedo" que estoy leyendo y me encanta

7:51 p. m.  

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