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Pequeños retales de literatura

martes, febrero 21, 2012

Walter White Vs Heisenberg

La fama de Heisenberg
Ya llego hasta michoacan
Desde alla quieren venir
A probar ese cristal
Ese material azul
Ya se hizo internacional


The Ballad Of Heisenberg -Los Cuates De Sinaloa-

Retorno del reino de los desaparecidos con la excusa de haber estado enfermo durante un par de semanas: gripe intestinal sumado a un intenso resfriado que me ha dejado sin demasiadas ganas de pasarme por aquí.

Aproveché por eso el reposo, para hacer un gran intensivo viendo Breaking Bad, que no es la mejor serie que haya visto, pero sin duda entra en el ranking de las mejores. Una buena historia con muy buenos personajes que te mantiene atento en cada capítulo, y que siempre cuando lo acabas, te quedas con ganas de ver el siguiente (no me imagino ver una serie tan adictiva teniendo que esperar pacientemente cada nuevo capítulo semanal… y ¡viva la piratería!). Es lo que tienen las series que avanzan de manera muy inteligente y que no son autoconcluyentes, que suelen terminar los capítulos con algún tipo de cliffhanger que te hace desear ver inmediatamente el siguiente capítulo y por el contrario saltarte un capítulo atendiendo a la programación televisiva y tus compromisos personales, puede significar perderte una parte interesante de la trama.

Pensaba que con la cuarta temporada ya había terminado, y aunque quedaba algún pequeño hilo colgando, todo había quedado bastante bien cuadrado. Sin embargo según leo ahora y me sorprendo, parece que debido al éxito de esta serie aún se planea una quinta y última temporada en este 2012 en la Vince Gilligan como productor y su equipo de guionistas podrán terminar la serie buscando un gran final que me imagino apoteósico.

La serie para quién aún la desconozca va de un profesor de química llamado Walter White (el actor Bryan Cranston cuya apariencia en la primera temporada me recuerda mucho a Ned Flanders de los Simsons -no soy el único que se dió cuenta- con su bigote y luciendo siempre un jersey o una camisa verde) al que un día le es diagnosticado un cáncer de pulmón que en principio parece terminal y le da pocos meses de vida.
Walter White
Walter entonces decide saltar la línea que separa el bien y el mal y con la intención de dejar el suficiente dinero para que su familia pueda vivir cómodamente (su mujer está recién embarazada y además tiene un hijo adolescente que tiene una minusvalía de nacimiento). Walter entonces decide fabricar metanfetamina con la colaboración de Jesse Pinkman, un antiguo alumno de sus clases que se dedica al trapicheo de drogas a pequeña escala. El personaje de Jesse (Aaron Paul) es fascinante, comienza siendo un joven drogata que todo siempre lo hace mal, y a medida que la serie avanza va ganando protagonismo, convirtiéndose en un tipo duro, que aún caminando siempre por la cuerda de la autodestrucción se muestra siempre leal a las personas que quiere. Al final Jesse me ha acabado incluso cayendo bastante mejor que Walter White, al que también desde luego impresiona verle cuando se pone su sombrero negro convertido en su alter ego Heisenberg, el nuevo narcotraficante que se ha propuesto inundar toda la región de Nuevo México con su adictivo producto de “cielo azul” (blue sky, metanfenamina, cristal azul, crank y mil nombres más) de enorme pureza. Aquí una versión en juego RPG de esta historia.

Según parece lo del toque azul de la metanfetamina es un toque de los guionistas, porque en realidad el cristal de la metanfetamina pura tiene un color transparente, y si acaso podría tener un color amarronado cuando este suele llevar las impurezas habituales.

El proceso de síntesis químico –me detengo un poco aquí que soy del gremio- Walter parte en un principio de la pseudoefedrina que consigue de algunos medicamentos que se venden ilegalmente, aunque luego cambia el proceso y parte, según creo entender, del ácido fenilacético (barril de la abejita según Jesse y casi me pone uno de lo mismo para mí, porque mi práctica actual en procesos de laboratorio no va más allá de lo que podría ser la fabricación de polos en el congelador cuando llega el verano) para luego conseguir la fenilacetona. Además según parece trastear con la metanfetamina es altamente peligroso debido a los gases que emanan en la fabricación, entre ellos la fosfina que es tóxico a la inhalación y altamente inflamable (recuerdo que en la última escena de la película Spun donde el cocinero de metanfetamina que era Micky Rourke terminaba volando en pedazos la caravana en la que se encontraba tras trastear con la peligrosa fosfina).

Pero hay un detalle químico que me parece muy sugerente, y es que en uno de los primeros capítulos Walter White explica a sus alumnos el concepto de quiralidad de algunas moléculas, y para ello utiliza el ejemplo de la Talidomida. La quiralidad de una molécula ocurre cuando esta tiene a su vez a otra que es una molécula especular de la primera, de la misma manera que por ejemplo la mano izquierda es un reflejo especular de la mano derecha. Lo curioso es que estas moléculas especulares (enantiómeros) pueden presentar características totalmente distintas en su manera de comportarse o de afectar al cuerpo humano (la talidomida por ejemplo era perjudicial para las embarazadas sólo en una de sus dos formas quirales).

Lo mismo ocurre con la metanfetamina, que la podemos encontrar en dos formas: la L-metanfetamina y la D-metanfetamina. La primera es bastante inocua adictivamente, y se utiliza como descongestionador nasal en algunos medicamentos, por el contrario su molécula especular es la que tiene efectos altamente psicoactivos, además de ser muy adictiva para el ser humano (incluso más que la cocaína).

Y este reflejo especular de las moléculas no deja de ser una metáfora del propio reflejo de Walter White, que por un lado es un padre de familia, algo pusilánime y con no demasiada iniciativa, y sin embargo el humilde profesor de química va creando su propio reflejo especular en la figura del narcotraficante Heisenberg, un fabricante de droga que tiene los nervios de acero y que incluso es capaz de empuñar un arma y matar a cualquiera que amenace su vida o la de su familia. Walter White no deja de ser una nueva versión del Jeckyll y Hyde de Robert Louis Stevenson.
Heisenberg
En literatura esta figura especular está bastante estudiada y se utiliza comúnmente el término alemán doppelgänger, término que significa el “doble que camina” y que viene a ser alguien que es muy parecido a uno pero que a la vez es el opuesto (uno de los escritores que más habitualmente ha utilizado este recurso del doble es Philip K. Dick, tal vez porque él a su vez estaba afectado por algún tipo de esquizofrenia, causada por el continuo consumo de LSD, que a su vez le hizo alterar su percepción de la realidad).

Hay una leyenda sobre el doppelgänger que dice que cuando uno ve su reflejo especular significa que su muerte está próxima y quizás eso es lo que le pase a Walter White, cuando en la quinta temporada se acabe analizando frente a un espejo y se de cuenta en el ser despiadado en el que se está convirtiendo quizás sea cuando el cáncer de pulmón decida ganarle la partida última (en contraposición al final de la cuarta temporada cuando Walter hablando con su esposa Skyler concluye el capítulo diciendo aquello de “I won” (Yo gané)).

La traducción de Breaking Bad sería “rompiendo mal” y es un término que tiene su origen en el billar, cuando se comienza la partida y rompe mal sobre el triángulo que forman las bolas colocadas sobre la mesa. Por extensión viene a significar algo así como yendo de mal en peor, y es que Walter White aunque por un lado gana cada vez más dinero hasta ser jodidamente rico, se encuentra cada vez más con la mierda hasta el cuello, con unos narcotraficantes de los que ya no puede escaparse, y a los que tiene que proporcionar la fabricación de droga que cada día le exigen. Walter White es como si hubiera vendido su alma al diablo, y su día a día es un total sufrimiento intentando capear las situaciones peligrosas en las que se ve envuelto; como un descenso a los infiernos en las que su propia cara va plasmando los continuos golpes que por una causa u otra va recibiendo. Es impactante la escena en la que solo vestido con calzoncillos y una camiseta manchada de sangre, se derrumba ante su hijo al no saber encontrar ninguna salida al gran lío en el que se ha metido tanto él, como también -por su culpa- su familia.

Y sin embargo ocurre a la vez un efecto contrario –la grandeza de un gran personaje me imagino que está en la variedad de matices- y es que ese descenso de autodescubrimiento hacia su parte negativa, le hace a la vez sentirse vivo, como si se hubiera metido un chute de adrenalina directo a su cerebro (algo que no deja de ser un efecto parecido a lo que provoca Jesse al fumar con su pipa de cristal la metanfetamina).

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7 Comments:

Anonymous Palimp said...

La serie tiene muchas cosas buenas, una de la que más me gusta es que los guionistas no caen en la tentación de convertir al protagonista en algo que no es, un tipo duro sin escrúpulos.

3:51 p. m.  
Blogger Vigo said...

Creo que una de las características de esta serie una vez aceptado el curioso planteamiento inicial, es que luego los desarrollos argumentales y de los personajes son bastante verosímiles.

Recuerdo por ejemplo una vez que roban un bidón de un producto químico y lo cargan entre dos en vez de hacerlo rodar. El espectador cuando lo ve se pregunta: ¿Por qué no lo llevarán rodando? Y luego es el cuñado policia en el que en uno de los siguientes capítulos al verlo por una cámara de seguridad se hace la misma pregunta.

Es como que los guionistas nos llevan a donde quieren en cada momento, antes que nosotros mismo como espectadores nos demos cuenta de donde estamos.

Walter White va evolucionando, pero es como tu dices, tampoco abandona totalmente sus miedos y sus inseguridades. Hay quizás alguna escena un poco espectacular como cuando vuela la guarida del narcotraficante con un poco de mercurio fulminado y sale tal cual, pero creo que está en el límite de lo que aceptamos como creíble, sin llegar al terreno de la fantasmada.

Resumiendo, una gran serie, sin duda.

10:42 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Breaking Bad significa algo así cómo "Portar-se mal" o "haciendose, volviendose malo", no "Romper mal". No tiene nada que ver directamente con el sufrimiento, aunque es cierto que actúa según las circunstancias. Pero lo correcto es decir que se vuelve malo, yasabes.
Un saludo.

7:27 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Y desde luego escrúpulos no tiene xD.

7:30 a. m.  
Blogger Vigo said...

Bueno no sé, yo el significado de esa expresión lo encontré por la red, así que sea así o no, tendría que preguntar a un inglés-nativo para sacarme de dudas, y ahora -lamentáblemente- no tengo ninguno a mano.

Y volver a mirar la red para sacarme de dudas, me temo que es volver a desandar lo ya andado, así que lo dejo ahí, y si alguien quiere aclarar este asunto, pues aquí debajo tiene todo el espacio que quiera.

Gracias por comentar.

1:25 a. m.  
Anonymous Mariano said...

Aqui hay una buena definicion hecha por angloparlantes sobre el termino "break bad".

http://www.urbandictionary.com/define.php?term=Break%20bad

9:22 a. m.  
Blogger Vigo said...

Diablos... pero las definiciones están en inglés y con mi inglés de pacotilla solo percibo la mitad de cada frase ja,ja.

Es como cuando llamas a un teléfono porque tu servicio de internet no funciona, y te contestan que lo mejor que puedes hacer es comprobar su página de internet donde se explican los métodos para solucionar los problemas más fáciles de línea.

Pero gracias de todas maneras por la aportación. :)

3:17 a. m.  

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