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Pequeños retales de literatura

martes, diciembre 08, 2009

Chambao en el Perito Moreno

Definir la belleza se me hace extraño, y sin embargo siempre la busco, en cada palabra, en cada imagen, en cada caricia, en cada pensamiento. Este post de hecho es una delicatessen de suma de bellezas. Tenermos en primer lugar la belleza del glaciar Perito Moreno que rompe cada año su muro de hielo allá por mayo ante la visión extasiada de centenares de turistas. Allá en el fin del mundo, allá donde Darwin y Fitz Roy a bordo del Beagle llegaron donde casi nadie antes había llegado; tierra en la que vivieron los tehuelches; tierra en la que vuela el tan emblemático cóndor.

Podría hablarles del Perito Moreno, pero he buscado una voz que sabía que seguramente habría hablado de él, y lo habría hecho mejor que yo. Efectivamente, miren sino que texto de la periodista cultural Graciela Cutulli, siempre bellla y elegante cuando escribe.

“Aunque la enorme relevancia turística que adquirió en los últimos años el Glaciar Perito Moreno –es uno de los emblemas de la Patagonia no sólo entre los argentinos, sino también entre los extranjeros llegados de los lugares más diversos–, dejó atrás las épocas en que el viaje era una auténtica aventura, la visita a los Glaciares sigue teniendo algo de aproximación a un mito. Aparentemente inmutable, pese a que su agitada vida interior –que cruje desde siempre– hizo eclosión hace pocos días con la gran ruptura, el gigante de hielo es siempre igual y siempre distinto, gélido y conmovedor, inmenso pero pequeño en la inmensidad mayor de los Andes”

Todo el artículo lo pueden leer en el siguiente link: El glaciar de sangre azul.

¿Y a que venía hablar del Perito Moreno? Pues porque es dulce oír la música de Chambao en ese escenario único. Si aún no se enteraron, sepan que Chambao estuvo por esas lejanas tierras, por el sencillo deseo que quisieron llevar su música donde nadie antes hubiera hecho nunca un concierto. Su nuevo disco está a punto de salir a la luz, y aquí hay un pequeño documento de esta experiencia previa, con viejas y nuevas canciones. Por si alguien aún no conoce a Chambao este pupurri de canciones le será útil.



Me gusta en especial esa nueva canción que canta la Mari con Mario Diaz, esa que dice Te como, te como, comeme. Me encanta el erotismo que se desprende la voz de la Mari. Esta chica tiene una fuerza increíble, recuperada del cáncer que padeció hace dos o tres años es capaz de recuperarse completamente, sacar todo su arte y regalarnos los oídos.

Debajo de tu piel un universo entero
debajo de tus sábanas donde se dibuja mi cuerpo
a miles de galaxias donde nos gusta perdernos
yo me convierto en agua
y se me para toito el tiempo


Desde el frío más intenso, subo la temperatura a ritmo de flamenco fusionado en un gradiente vertiginoso, llegando a acalorarme. Y si el Perito Moreno se derrumba por los calores, también las personas… Por último un link de un blog extinto, pura belleza del erotismo. Saben, cuando yo le digo a la gente que busco la belleza en la prosa, la mayoría me miran con cara de incomprensión, no se me ocurre otra manera de explicarlo, que poniendo un pequeño ejemplo. He aquí la respuesta:

“Hoy vuelves a hacerlo. Antes de que pueda darme cuenta, me arrojas sobre el colchón con la suavidad con que unos labios frescos regalan a una pluma la vida en un soplido. Y llega el instante clave: tus manos entrelazadas se enredan en mi nuca para sostenerme el mundo. Aferrado a mi cuello, en tu clara voluntad de no abandonarme en el trance del derrumbe, te precipitas conmigo decidido a aplacar el impacto y saltar al vacío de mis ojos, de mi boca, de mi sexo, y yo no aguanto más, y me derramo entre tus dedos como el tiempo de un reloj de arena roto que se esparce, derrotado, sobre la superficie de un gemido”

Mucho más en La orgía perpetua

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1 Comments:

Anonymous Pablo Giordano said...

Buen blog, voy a pasar con tiempo.

4:43 p. m.  

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