La Librería
Pequeños retales de literatura
martes, septiembre 26, 2006
domingo, septiembre 10, 2006
Viva méxico, cabrones...
Aprovecho hoy que puedo para escribir todo lo que debía haber escrito esta semana. Como esta canción que me fascina, del último disco de Maná, y que el otro dia se la canté a la niña, y es que ella sabrá entender que mis lágrimas son sus lágrimas, y entenderá como las suyas se convierten en las mías.
La joven de la perla
Les gustan los cuadros de Vermeer amigos? ¿O tal vez ustedes son de los que leen a Kirkegaard? (humor Faemino y Cansado) Pues personalmente no tengo ninguna predilección sobre el primero, y menos aún sobre el segundo, pero hoy se avecina como esas nubes de colores grises y amarillentos un monográfico sobre el pintor holandés. Leí La joven de la perla de Tracy Chevalier, y ya que estaba puesto me vi también la película. Así que en un par de horas me pondré a escribir algunas impresiones.
Pero primero comencemos con una imagen del cuadro; primero destapemos la tela que lo cubre, como si levantáramos de nuevo el telón, al fin y al cabo esta función -ruina de función… vean la película de Michael Caine que se reirán-, acaba de comenzar hoy domingo, después de muchos días sin poder escribir ni una palabra.

Del cuadro en realidad se sabe bien poco, como también se sabe poco de la vida del pintor de Delft. Se desconoce el nombre de la modelo, y este vacío histórico es utilizado por Tracy Chevalier para realizar una ficción histórica en la que lanza la hipótesis donde la mujer del cuadro sería una de las criadas de Veermer. El libro se convirtió en todo un éxito editorial. El cuadro se expone en la National Gallery de Londres, y es uno de los más admirados de Vermeer. Tal vez sea la boca entreabierta y sensual de la modelo, que atrae al ojo como lo hace la sonrisa de La Gioconda, y de igual manera que la perla que cuelga de su oreja atrae la luz del cuadro.
Pero primero comencemos con una imagen del cuadro; primero destapemos la tela que lo cubre, como si levantáramos de nuevo el telón, al fin y al cabo esta función -ruina de función… vean la película de Michael Caine que se reirán-, acaba de comenzar hoy domingo, después de muchos días sin poder escribir ni una palabra.

Del cuadro en realidad se sabe bien poco, como también se sabe poco de la vida del pintor de Delft. Se desconoce el nombre de la modelo, y este vacío histórico es utilizado por Tracy Chevalier para realizar una ficción histórica en la que lanza la hipótesis donde la mujer del cuadro sería una de las criadas de Veermer. El libro se convirtió en todo un éxito editorial. El cuadro se expone en la National Gallery de Londres, y es uno de los más admirados de Vermeer. Tal vez sea la boca entreabierta y sensual de la modelo, que atrae al ojo como lo hace la sonrisa de La Gioconda, y de igual manera que la perla que cuelga de su oreja atrae la luz del cuadro.
Etiquetas: Literatura